VOLVIENDO A JORGE EDUARDO EIELSON POR MEDIO DE "INVENTARIO" DE LUIS ALVARADO


Hace algunos meses tuve el placer de recibir una comunicación del poeta peruano Luis Alvarado (Lima, 1980). Acababa de publicar su interesantísimo libro Inventario en Ediciones de YUGGOTH y pude también conocer su blog Canto Visible. La poesía de Alvarado bebe de la mejor tradición vanguardista latinoamericana, de sus opciones más radicales y "abismáticas" como diría María Zambrano. En ella encontramos juego conceptual, distorsión semántica, aperturas fonéticas, provocación visual, en un intento por amalgamar posibilidades expresivas diferentes, interconectadas entre sí y vueltas perplejidad o paradoja.



Este poeta peruano se siente deudor, entre otros, de Jorge Eduardo Eielson y así lo reconoce abiertamente. Gracias a Alvarado he vuelto releer a Eielson. He vuelto a sentirme desconcertado y aturdido. He vuelto a visitar las muchas tensiones que el lenguaje oculta y como, pese a quien les pese, la escritura no es un acontecimiento meramente ideacional (transmisión de mensajes o conceptos) sino un intersticio vivo que genera nuevas realidades. Alvarado me devuelve a Eielson. Eielson me recuerda que lo poético es un territorio todavía transitado por la incertidumbre y la génesis. Escuchemos al maestro...









ISEL RIVERO


La editorial Verbum acaba de publicar en Madrid el libro de Isel Rivero: Words are witnesses/Las palabras son testigo. Obra poética en inglés (1970-2008) que ha traducido y prologado el poeta Benito del Pliego.

Isel Rivero, La Habana, 1941. Socióloga, escritora y ex directora de información de la ONU en España. Vive en el exilio desde 1961. Tiene publicados los libros de poesía, La Marcha de los hurones, Tundra, El banquete, Las noches del cuervo y la antología, Relato del horizonte, entre otras publicaciones.

Hoy 23 de febrero a las 19:30 se hace una primera lectura en la biblioteca del Instituto Internacional (C/ Miguel Ángel 8, 28010 Madrid).



El jueves 3 de marzo a las 19 hrs se presentará el libro en el Salón de baile del museo Lazaro Galdiano (c/ Serrano 122, 28006 Madrid). En el marco del festival Ellas crean.

Recojo a continuación algunos poemas de esta autora publicados en el blog de Yaiza Martínez (http://www.tendencias21.net):

Pacientemente otra cabeza cae
el eje del planeta gira
traspasado por definiciones numéricas
monótona oda siente su curso
alrededor del universo alguien
sonríe niño en agonía eternamente
salvado un mar respira en calma
borrando pasadas memorias.

*

Estoy en una habitación de cuatro esquinas con siete columnas
amor llegué a tus rodillas
vine a ser atada a tus rodillas
a apretar mi frente contra tus rodillas
a decirte
hablo a través de ti
perdona entonces el alambre en mis ojos
el sombrío hombro adolorido
el éxtasis muerto
la lágrima seca en las pestañas
el llanto de mujer largamente prohibido
que la radiante flecha plateada del amanecer desgarra.

*

Charles, por favor,
déjale saber a Enrique Octavo que
están haciendo bebés en pequeños tubos de plástico
en algún lugar a la vuelta de la esquina
ponen juntos a hervir esperma y células
le añaden una pizca de pigmento de azafrán
cantan algunas invocaciones a la luna
agitan el tubo
lo vierten en otro tubo
retoman una conversación olvidada
cambian batas blancas por batas azules de químico
consultan la Biblia
rezan una oración
tocan madera
y de repente
hay un ojillo
abriéndose
mirando fijamente
fijamente

ALISTE Y UN POEMA DE LEÓN FELIPE


(Vista de la Sierra de la Culebra)

Este fin de semana estuve por tierras de Zamora. La Comarca de Aliste. La Sierra de la Culebra. La "raya" con Portugal. Las Figueruelas. El pequeño pueblo de Flechas, encajonado en un valle penumbroso, rodeado de jaras y brezos, habitado por lobos.




(Vista de Flechas, Zamora)

Una tierra casi despoblada. Desierto inquietante. Un paisaje que sobrecoge por la fragilidad y aspereza de sus baldíos. Y entonces el recuerdo de un poeta zamorano universal, Claudio Rodríguez, acechando tras sus "conjuros". Y entonces el recuerdo de otro poeta, peregrino internacional de la comarca vecina de Tábara, llamado León Felipe, a quien admiro profundamente. Y la memoria que lleva hasta uno de sus poemas, incluido en Versos y oraciones del caminante (Madrid, 1920), que se titula Ahora de pueblo en pueblo y dice así:

Ahora de pueblo en pueblo
errando por la vida,
luego de mundo en mundo errando por el cielo
lo mismo que esa estrella fugitiva.

¿Después?...Después...
ya lo dirá esa estrella misma,
esa estrella romera
que es la mía,
esa estrella que corre por el cielo sin albergue
como yo por la vida.

Pero todas las tierras guardan música. Incluso aquellas que parecen arrumbadas por la historia. En esta ocasión se trata de "La llave de la alegría" con arreglos de Eliseo Parra, Javier Paxariño y J. A. Arteche. Canción popular de Aliste. Interpretada tradicionalmente con pandereta y conchas, o bien con gaita de fole y tambor. Baile charro. Baile antiguo. Baile para exorcizar el olvido y el abandono de los tiempos.

CLAROS DE BK


Una de las alegrías de la semana me llegó por correo postal. Ahí estaba un ejemplar de Claros de BK. Episodios, invenciones y reflexiones sobre la vida y obra de Buster Keaton del escritor (y buen amigo) Iván Carabaño Aguado (en Bohodón Ediciones, diciembre 2010). Se trata de una obra ilustrada por la dibujante Clara Martínez "Klarusk".

Para quién no conozca a Iván Carabaño digamos que cohabitan en él muchos personajes. El pediatra, el poeta, el humorista, el investigador, el melómano, el cinéfilo, el apasionado por la palabra, el travieso, el juguetón... De ahí que sus libros sean siempre entrecruzamientos de géneros, laberintos donde cabe la sonrisa, el dolor, la inocencia y la apuesta por desbordar los límites prefijados por nuestra ilusoria razón. Leer a Iván Carabaño y, en concreto, adentrarnos en "su" ficción en torno a Buster Keaton supone desternillarse de risa al mismo tiempo que comprender la grandeza y fragilidad del personaje y de todos nosotros. Con una mirada siempre lírica, intuitiva, desacralizada, asistimos a la "renarración" de su biografía en clave de comedia, como al mismo Keaton le hubiera gustado. Un disfrute en tiempos de tanta pesadumbre social.



Me gustaría transcribir uno de los "episodios" recogidos en el libro como muestra de lo que digo. Ahí va:

BK DICE "JUANA DE ARCO, NO" EN EL LECHO DE MUERTE

"Johnny Pellejos se acerca a Buster cuando a éste le quedan tres gramos de vida. BK se hace el muerto para ver las reacciones de los que acuden a la habitación del mito. Pero no lo está, al menos todavía.

- ¿Y si le tocamos los pies? Los fiambres tienen la pezuña fría.

Ante la estupefacción del respetable, Carapalo entreabre la boca.

- Juana de Arco, no.

Johnny Pellejos recula hacia la puerta. De pronto se le viene a la azotea que ha dejado el solomillo en el fuego y, como tal, se disculpa.

-Tengo planes. Mis respetos, B. Cúrate pronto.

Puede que lo deseara con sinceridad, porque, maldita sea, desear el mal a la tropa no suele entrar en los planes de nadie, o al menos eso pienso yo. Pero tampoco es agradable que una pistola de palabras le descerraje a uno un tiro en la sien."



Iván Carabaño Aguado (Madrid, 1975). Médico especialista en Pediatría, es autor de numerosos trabajos científicos, y miembro del Equipo Editorial de la Revista de Pediatría de Atención Primaria. Ha recibido diversos premios literarios, nacionales e internacionales, entre los que destaca la medalla literaria de la Cías Club UNESCO como representante de la Unión Europea por la traducción al italiano de su poemario Razones para no acostumbrarse (1993). Es autor, además, de los ensayos Nanas ortodoxas, nanas peculiares, La muerte de Charlot: temas, personajes y expresiones en las canciones infantiles clásicas españolas y Llorar es sonreír despacio: el impacto en las viñetas de El Roto. Su obra poética está recogida en los libros Mis peces vivos, La historia inventada de Luis Alegría, Si Chet Baker te viera, Pájaro que sufre por el ala derecha y Variaciones sobre el sol y la lluvia. Ha colaborado con los artistas plásticos Óscar Solsona, Stella Rubio y Klarusk. Como editor, ha coordinado, entre otros proyectos, la edición de Puesta de sol (Luis Alberto de Cuenca y Luis Arencibia) y Silenciario (Pepe Viyuela), así como la reedición de Locos (Leopoldo María Panero).

MATEMÁTICA TINIEBLA


Acaba de aparecer el libro Matemática tiniebla: Genealogía de la poesía moderna, que reúne una colección de ensayos de Poe, Baudelaire, Mallarmé, Valéry y Eliot. La idea, la selección y el prólogo son de Antoni Marí, y lo han traducido Jordi Doce (del inglés)y Miguel Casado (del francés). Está publicado por Galaxia Gutenberg y, a tenor de la nómina de autores, antólogo y traductores, seguro es una obra de lectura imprescindible.

LABORATORIO DE ARTES FICTICIAS


La poeta Sandra Santana vuelve a la carga con sus talleres heterodoxos. En esta ocasión nos propone un laboratorio de artes ficticias, un modo de reapropiarnos y reescribir el trabajo creativo de otros. Dejo aquí la información para quien le interese:

¡¡¡Trabajaremos juntos lo imaginario hasta convertirlo en realidad!!!

En este taller se plantea la posibilidad de crear una colección de arte imaginaria como proceso creativo y modo de apropiación de las obras de arte desde un punto de vista poético.

A lo largo de las cuatro sesiones en que se desarrolla, los participantes trabajarán con conceptos relacionados con la creación contemporánea y reflexionarán acerca de los conceptos de colección y archivo. Tomando como modelos iniciales el museo de arte ficticio creado en 1968 por Marcel Broodthaers y las ideas expuestas por André Malraux en su texto “El museo imaginario” en este taller es una invitación a reflexionar poéticamente sobre los objetos culturales trazando nuevas “historias del arte” efímeras a partir de los gustos, intereses e inquietudes de los participantes del taller.

Un taller en cuatro sesiones en el CA2M (http://www.ca2m.org/)

Cada jueves entre el 3 y el 24 marzo de 16:30 a 19:30 y próximamente los jueves entre 31 de marzo al 28 de abril.

Inscripción gratuita en actividades.ca2m@madrid.org o en 91 276 02 27

Más info:
http://ca2m.org/es/talleres-de-creacion/laboratorio-de-artes-ficticias

Sandra Santana (Madrid, 1978). Licenciada en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Ha completado su formación en Viena y Berlín. Fue finalista del Premio Emilio Prados de Poesía (2001) y becaria de creación del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes (2002-2004). Ha sido incluida en la antología Todo es poesía menos la poesía. 22 poetas desde Madrid (Eneida, 2004). Es autora de los libros de poemas Marcha por el desierto y Es el verbo tan frágil (Pre-Textos, 2008). Como traductora ha realizado versiones de la obra poética de Karl Kraus, recogidas en Palabras en versos (Pre-Textos, 2005), Peter Handke en Vivir sin poesía (Bartleby, 2009) por la que ha recibido el Premio Nacional de Traducción del Gobierno Austríaco, así como del poeta Ernst Jandl. Pertenece a la plantilla de El águila ediciones (http://www.elaguilaediciones.wordpress.com/).

Para más información visitar el blog de la autora:
http://sandrasantana.wordpress.com/

PHILIPPE JACCOTTET


Siempre es motivo de alegría la publicación en España de un texto de Philippe Jaccottet. Uno de los poetas más importantes en lengua francesa. Todavía recuerdo con viva emoción la lectura que, allá por el 2008, nos regaló en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Éramos muchos y desde entonces seguimos siendo muchos los que rastreamos sus libros con enorme fidelidad y respeto. En esta ocasión la magnífica editorial Cuatro, y gracias al buen hacer de su traductor Rafael-José Díaz, tenemos ocasión de adentrarnos en un volumen de reflexiones acerca de la experiencia poética. "El paseo bajo los árboles" es un recorrido por las intimidades del pensamiento. Un modo de "poemática del pensar" por medio de la vista, el tacto, la mirada, gracias a los paseos por los alrededores de Grignan (en el sur de Francia), auténtico refugio del autor, no castillo ni torre, sino ventana al mundo enraizada a un paisaje natural y cultural que interpela y dialoga con su propia identidad subjetiva. Jaccottet no elude las contradicciones, los distintos deslizamientos que zarandean su poética y la atraviesan de dudas. Pero siempre desde una apuesta por conectar las dimensiones íntimas, herméticas e interiores, con los aspectos matéricos que nos rodean. Este libro se publicó originalmente en edición ampliada en el año 1961 (Mermod) y nos llega hoy por primera vez en castellano. Para ilustrar la precisión y sutilidad de pensamiento de este poeta suizo, me gustaría transcribir a continuación algunos fragmentos que esbozan la potencia de su escritura:

"Esto, como se supone, resulta menos fácil decirlo. Sin embargo, nos pasamos la vida como ciegos, sin atrevernos siquiera a preguntar con qué soñaríamos sin saber siquiera si tenemos cierta esperanza. Y, por otro lado, en caso de que tengamos alguna, sin duda nos incomode expresarla. Estas meras indecisiones dicen bien, en todo caso, que el mundo en que hemos elegido vivir no es un mundo ya hecho, ni tampoco un mundo que deba hacerse según tal o cual certidumbre; sino el mundo del tanteo obstinado, del riesgo interior, de la incertidumbre maravillosa. El problema, para nuestra mente, no sería tanto amontonar rocas, construir templos, cuanto abrir pasajes en los muros".

[...]

"Así, se podría llegar a pensar que la palabra que intenta huir de este mundo o superarlo se extravía y se adultera, de modo que traiciona a la vez el mundo en que tendría que haber seguido jugando, puesto que es su territorio, y lo Absoluto el lugar en el que no puede sino apagarse."

[...]

"Pues ese esplendor parece tener su fuente en la muerte, no en lo eterno; esa belleza aparece en lo que se mueve, en lo efímero, lo frágil; finalmente, la belleza suma tal vez brille en la extrema contradicción; en la contradicción llevada hasta el enigma y hasta un enigma que, si lo pensamos, debe parecernos también una locura: alas de mariposa, semillas, miradas... Debe observarse bien, ahora, que no intento en modo alguno volver mentalmente a un mundo razonable, explicable, ni siquiera aceptar ciertos límites; que más bien soñaría con una penetración de la mirada en el espesor de lo real incomprensible y contradictorio; con una observación a la vez intensa y distraída del mundo, y nunca, nunca jamás, con una evasión fuera del mundo."



Y nuevamente recurro a Wikipedia para dejar constancia de algunos datos biográficos:

Nacido en Moudon, Jaccottet estudió Letras en Lausana, si bien pronto se trasladó a París, donde trabajó para la editorial Mermod, durante varios años. Muy joven, conoció al poeta Gustave Roud, con el que mantuvo una importante y larga Correspondencia, 1942-1976.

Finalmente se instaló, al casarse en 1953 con la pintora Anne-Marie Haesler, en una pequeña población, Grignan, de la comarca de Drôme, en la Provenza, para vivir toda la vida allí dedicado a la literatura y a la traducción. En ese mismo año, Jaccottet publicó su primer libro de poesía. Y ha seguido escribiendo —ensayos, críticas, prosas, poemas— hasta la actualidad. Hoy se le considera uno de los más grandes poetas vivos de lengua francesa.

Se han traducido al castellano varios de sus libros. Su ensayo Rilke por sí mismo; una bella y extraña narración en primera persona, con un trasfondo existencial y ontológica: La oscuridad, y varios libros de poesía, como Cantos de abajo, A la luz del invierno, Pensamientos bajo las nubes, El ignorante, A través de un vergel, Cuaderno de verdor, Y, sin embargo y Aires. La mayoría de estas versiones se deben al poeta y traductor Rafael-José Díaz.

Por otro lado, Jaccottet ha hecho traducciones al francés muy reconocidas, sobre todo del alemán, pero también del italiano, español, ruso y griego. Efectivamente, tradujo a clásicos alemanes como Goethe o Friedrich Hölderlin, y a escritores del siglo XX como Mann, Rilke, así como la obra completa de Musil, de quien es gran especialista.

Pero asimismo ha traducido obras de Leopardi, y de Ungaretti o Carlo Cassola. A ello se añade una versión del poeta ruso Mandelstam, otra de Góngora, y un magnífico Homero: la Odisea.

ANTONIO BUENO TUBÍA



Antonio Bueno Tubía es un poeta casi secreto. Un autor preocupado por indagar los límites de la palabra y los recovecos donde se anuda a otras formas artísticas. Perenne viajero. Entre Berlín y Madrid. Entra la pintura, la poesía y la música. Entre diferentes lenguas que habla y traduce (alemán, inglés, español).

Me gustaría traer aquí una de sus últimas lecturas realizada en Kassel (el pasado 4 de diciembre de 2010) titulada Einsteigen Bitte. Podrán en ella conocer la obra de este interesantísimo poeta.



Antonio Bueno Tubía. Barcelona 1955. Ha residido en Sydney (Australia), Nueva York (Estados Unidos), Berlín y Friburgo (Alemania) Actualmente reside en Madrid. Profesor de Enseñanza Secundaria. Profesor contratado de Poesía en la Albert Ludwigs Universität de Friburgo (Alemania). También en la New York University en Madrid (España). Colaborador en suplementos literarios de diarios y revistas. Ha realizado diversas colaboraciones y adaptaciones para teatro. Ha leído numerosas veces su poesía en diferentes instituciones. Desde 2007 realiza conciertos-recital de su poesía en Berlín. Traductor literario (principalmente poesía) del inglés y del alemán al español. Entre otros: Edgar Allan Poe, Friedrich Schiller, Georg Trakl, Gottfried Benn, Paul Celan y Nelly Sachs. Tiene publicadas numerosas ediciones en tipografía en colaboración con el tipógrafo e impresor malagueño Francisco Cumpián. Entre sus libros de poesía publicados: “Elegía Berlinesa” (1991), Editorial Libertarias Prodhufi, Madrid. “Época” (1993), Libertarias Prodhufi, Madrid. “Sinfonía Weimar” (2002), Huerga y Fierro editores, Madrid. En 2000, en Montreal (Canadá) fue editado el CD, “Moment”, en la casa discográfica “Empreintes Digitales” con piezas musicales a poemas suyos del compositor alemán Hans Tutschku. Fundador de la TertuLía de los doce o de los miércoles. Tertulia que reúne a un activo grupo de artistas altamente significativos de las diferentes ramas de la creación en España.



FORUG FARROJZAD


Cada cierto tiempo vuelvo a Forug Farrojzad. Se trata de lecturas nocturnas, huidizas, robadas a la precipitación y al fatigoso devenir de la cotidianeidad. Sin darme cuenta esta poeta me acompaña desde hace tiempo. Leí su Noche en Teherán allá por 2002 o 2003 en la edición de El Bardo y quedé deslumbrado por una poética a caballo entre lo subjetivo y lo histórico, entre la iluminación del verso y el uso del lenguaje coloquial. Siempre encuentro algo inquietante en sus versos. Siempre habita en la iraní un resto de abismo que queda, a modo de eco, rumiando mucho tiempo después. Hoy quiero volver a recordarla y por ello aquí traigo el poema Percepción que continúa latiendo en mi conciencia lectora desde la primera vez que lo descubrí.

En la lamparilla,
la luz se desvanecía.
De repente, la ventana se llenó de noche,
una noche repleta de voces vacías,
una noche contaminada
por una pirámide de alientos envenenados.
La noche...

Yo escuchaba
a la asustada calle oscura;
parecía que alguien aplastaba su corazón
como un podrido volumen.
En la asustada calle oscura,
un astro estalló.
Yo escuchaba...

Borbotones de sangre hinchaban mi pulso
y mi cuerpo...
¡Oh, mi cuerpo se encendía de la tentación de desgarrarse!
Sobre las torcidas líneas del techo,
vi mis ojos
como un pesado escoprión que
se consumía
en la palidez,
en la represión.

Como agua estancada,
me movía lentamente
y me posaba en un hoyo.
Oía,
oía a toda mi vida,
que, como una repulsiva rata en su agujero,
cantaba con descaro
una absurda y desagradable canción.

Un ruido persistente y confuso
recorría los mortales momentos
y se deslizaba sobre la superficie del olvido.

¡Oh, estaba colmada de pasión!
-la pasión de la muerte.
Mis senos sintieron un tremendo dolor
y recordé
el primer día de mi adolescencia,
cuando todo mi cuerpo
se abrió en un inocente asombro
para mezclarse con la confusión, con lo desconocido.
En la lamparilla,
la luz bostezaba
en una vibrante línea.

(Traducción de Nazanín Amirian)


Y por si alguien no conoce a esta autora iraní, le adjunto los datos que nos ofrece la siempre aprovechable Wikipedia:

Forugh Farrojzad que nació en Teherán en 1935, en pleno proceso de occidentalización, es una figura esencial en la historia de la cultura de Irán durante el siglo XX. Hija de padres de clase media observantes de las tradiciones islámicas-persas. Se casó a los dieciséis años y, al año siguiente, tuvo a su único hijo, Kamyar, cuya custodia le fue retirada tras su divorcio en 1954.

Aunque ya componía poemas en sus años estudiantiles, es después de esa compleja travesía personal -matrimonio, divorcio, pérdida de la custodia de su hijo- cuando irrumpe en la escena literaia. En 1955 publicó su primer libro de poemas, titulado La cautiva, cuyas poesías rebeldes e iconoclastas reciben el rechazo de todos los academicistas.

Al año siguiente viajó durante nueve meses por Europa e inició una relación sentimental con el cineasta Ebrahim Golestan. Publica El muro (1956). Su vida independiente y libre era motivo de escándalo en los cerrados cenáculos literarios. En 1958 publicó su tercer poemario, Rebelión. En 1962 se produjo la primera película de Forugh, La casa negra, un breve documental sobre la leprosería de Tabriz, que algunos han comparado con Tierra sin pan, y que el crítico Mohsen Majmalbab definió como “la película más bella del cine iraní”. Esta película fue galardonada al año siguiente en el Festival de Mannheim (Alemania).

En 1964 publicó Nuevo nacimiento, un hito en la poesía persa contemporánea que refleja su emancipación y liberación de la tradición, tanto en el plano formal como personal. Dueña de una creatividad y personalidad anticonvencionales, la escritora-cineasta abre su abanico hacia la actuación teatral, al mismo tiempo que envía a las prensas el poemario último Tengamos fe en el comienzo de la estación fría (1966).

Murió el 14 de febrero de 1967, cuando el coche que conducía se estrelló contra un muro en circustancias no bien aclaradas, cuando preparaba el papel de una obra teatral. La temprana incursión en el mundo creativo se cerró con la pronta despedida de una personalidad descalificada por los sectores más conservadores de la sociedad iraní, admirada por escritores y cineastas de todo el mundo y emblema del feminismo en su país.

En España era prácticamente desconocida hasta que en 1997 la revista "Caminar" hizo una pequeña presentación y tradujo tres de sus poemas: Regalo, Muñeca de cuerda y Renacer. Luego, dos años después, se publicaría el primer libro llamado Noche en Teherán (El Bardo, 2000).

METAFÍSICAS CANÍBALES


En este blog hemos propuesto ya algunas tentativas de relación entre la antropología y la literatura. Me gustaría continuar por esta senda aprovechando la publicación en España, por primera vez, del excelente antropólogo brasileño Eduardo Viveiros de Castro. Su título: "Metafísicas caníbales: Líneas estratégicas de antropología postestructural" (Buenos Aires, Madrid, Katz Editores, 2010). Por razones de espacio sólo me gustaría detenerme en uno de los varios aspectos que este libro explora: el de la necesidad de "reconstituir" la disciplina antropológica desde fundamentos teóricos diferentes, con el fin de que se convierta en un instrumento mejor para la comprensión del mundo y del ser humano. Con la prudencia que siempre debemos adoptar al transferir aparatos teóricos de un territorio conceptual a otro, creo que muchos de los argumentos que esboza el brasileño podrían ser también aplicados al campo de la literatura y, más en concreto, al de la poesía. Veamos cuáles.

Eduardo Viveiros de Castro señala que uno de los rasgos esenciales de la antropología occidental ha sido su "narcisimo", su pensar al otro desde los parámetros del "nosotros". Dice así: "A fuerza de ver siempre al Mismo en el Otro -de decir que bajo la máscara del otro es "nosotros" lo que nosotros mismos contemplamos-, terminamos por contentarnos con acortar el trayecto que nos conduce directamente al final y no interesarnos más que en lo que "nos interesa", a saber, nosotros mismos." En este sentido, su propuesta teórica consiste en refundar las bases del pensamiento antropológico desde una concepción claramente anti-narcisista. Dejemos que él nos lo explique mejor: "La pregunta de El Anti-Narciso es entonces epistemológica, es decir, política. Si todos estamos más o menos de acuerdo en decir que la antropología, a pesar de que el colonialismo constituye uno de sus a priori históricos, hoy parece estar en vías de cerrar su ciclo kármico, entonces es preciso aceptar que es hora de radicalizar el proceso de reconstitución de la disciplina llevándolo hasta su fin. La antropología está lista para aceptar íntegramente su nueva misión, la de ser teoría-práctica de la descolonización permanente del pensamiento." Aquí radica el carácter esencial de su propuesta, desestabilizar las bases de la aproximación occidental. Sigamos (para acabar) con otras palabras del antropólogo brasileño: "La posición que se sostiene aquí, por el contrario, afirma que la antropología debe permanecer al aire libre; que debe continuar siendo un arte de las distancias, y mantenerse alejada de los recovecos irónicos del alma occidental (si el Occidente es una abstracción, su alma definitivamente no lo es); que debe ser fiel al proyecto de exteriorización de la razón que siempre la ha empujado, en forma insistente -con demasiada frecuencia muy a su pesar- a salir del ambiente sofocante del Mismo. La viabilidad de una auténtica endo-antropología -aspiración que hoy, por múltiples razones, se encuentra en el orden del día de la agenda disciplinaria- depende así, en forma crucial, de la ventilación teórica favorecida desde siempre por la exo-antropología, ciencia "de campo" en el sentido verdaderamente importante."

Ahora intentemos buscarle algunos símiles literarios. Como ya expuse en algún otro post, buena parte de la crítica británica reivindica la coexistencia en la poesía de dos grandes orientaciones estéticas: el "viaje interior" (o voyage within, the inner life, introspección, ahondamiento, literaturas del yo, del nosotros, literaturas herméticas, vanguardia y neovanguardia) y el "viaje exterior" (voyage without, the outer life, atención al realismo, figuración, literatura comprometida, etc.) En muchos casos ambos viajen coparticipan y, en otros, quedan enfrentados de manera estéril. Para evitar equívocos diré que ambas perspectivas me parecen necesarias y quiero pensar que tanto en mi trabajo poético como en mi faceta de lector, intento (no siempre con éxito) hacer tangible esta doble direccionalidad. Este dualismo es demasiado simplificador, pero quizá nos sirva para ejemplificar lo que quiero decir. Tomando como base el acercamiento de Viveiros de Castro sobre el problema del narcisimo en antropología, existen bastantes similitudes con el concepto de enunciación poética. Nos encontramos, creo, en este momento frente a un sobre-tráfico de poéticas que atienden al "yo" y/o al "nosotros" desde posiciones esencialistas, desde visiones únivocas, ya sea en forma de intimismo hermético, ya sea en forma de realismo experiencial. En el fondo "lo otro", los "otros" carecen de interés para estas propuestas. Incluso, como muy sabia y atinadamente nos expone el antropólogo brasileño, cuando declaran hacer ese viaje exterior, en el fondo lo único que atienden es su propia mismidad. En este sentido son pocas (al menos eso es lo que veo) las poéticas recientes que apuestan por "descentrar", "difractar", "distorsionar" o, simplemente, mantenerse en la distancia y la exteriorización, a la intemperie podríamos añadir, como mecanismo de conocimiento basado en la intersubjetivad. Demasiada poesía del yo. Demasiada poesía del nosotros. Demasiada poesía falsamente experiencial que, en su fuero interno, oculta un narcisimo sobrecogedor incapaz de rastrear las contradicciones de lo humano. Demasiada "fragmentación postmoderna" que también oculta y encapsula un modo de mirar fuertemente etnocéntrico y autoreferencial. Y eso, tomando en cuenta estos tiempos de renovada injusticia que vivimos, suena casi a impostura. La poesía puede ser un camino poderoso para descolonizar el pensamiento porque, en mi opinión, es mediante esa descolonización que la palabra puede tener un mayor alcance cognitivo, puede convertirse en ese gozne de conocimiento que tanto deseara Valente. Y para ello se hace necesario repensar poéticas que atiendan a lo intersubjetivo como centro, que se muestren dispuestas a mantenerse en la intemperie (conceptual y formal), que asistan al viaje exterior con la franqueza del que sale al encuentro e intenta mitigar su "avidez de ensimismamiento". El lenguaje no es ajeno a esta realidad. También se articula en la interacción entre lo íntimo y sus contextos. Es un hecho social, ante todo. Quizá por eso, para finalizar, me gustaría recordar unas palabras del antropólogo catalán Manuel Delgado que sirvieron de entrada en mi último libro publicado "El desvío del otro" y que siguen siendo (al menos para mí) necesarias y turbadoras: "¿Cuándo nos daremos cuenta de que la lucha pendiente no es la que nos permitiría liberar el yo, sino liberarnos de él?"

PIERRE MICHON


Lo digo sin tapujos. Considero a Pierre Michon como uno de los grandes escritores europeos contemporáneos. Quedé fascinado con Vidas minúsculas (2002), y la seducción se mantuvo por medio de Señores y sirvientes (2004), pero su última novela publicada en España, Los Once (2010), me ha sobrecogido. Me voy a ahorrar elogios y acercamientos críticos. Ya lo han hecho personas mucho más informadas que yo. Tampoco desvelaré ningún dato central de la narración. Quiero limitarme a exponer, de manera sintética, qué tiene Michon que me resulta imprescindible y cuáles son las razones por las cuáles su poética y forma de narrar me interpelan.

Martín Heidegger en su ensayo Hölderlin y la esencia de la poesía (recogido en el breviario de Fondo de Cultura Económica Arte y poesía, 2009) señalaba lo siguiente: «Nosotros los hombres somos un diálogo. El ser hombre se funda en el habla; pero ésta acontece primero en el diálogo. Sin embargo, esto no es sólo una manera como se realiza el habla, sino que el habla sólo es esencial como diálogo. Lo que de otro modo entendemos por “habla”, a saber, un repertorio de palabras y de reglas de sintaxis, es sólo el primer plano del habla. Pero ¿qué se llama ahora un “diálogo”? Evidentemente el hablar unos con otros de algo. Así entonces el habla es el medio para llegar uno al otro.» Y continuaba: «Somos un diálogo quiere decir que podemos oírnos mutuamente. Somos un diálogo significa siempre igualmente que somos un diálogo. Pero la unidad de este diálogo consiste en que cada vez está de manifiesto en la palabra esencial el uno y el mismo por el que nos reunimos, en razón de lo cual somos uno y propiamente nosotros mismos. El diálogo y su unidad es portador de nuestra existencia (Dasein)». Conclusión: la palabra, la existencia, la literatura incluso, nacen en el diálogo. Esta idea puede parecer trillada, fácil, pero si tomamos en cuenta que acontecen tiempos de renovado solipsismo, de fortalecimiento de los discursos artísticos egocéntricos o, ingenuamente realistas, me parece que la reclamación intersticial que hace Heidegger tiene una potente capacidad perturbadora. La esencia de la literatura estaría en su carácter conectivo (que no comunicacional). Pues bien, a mi juicio, uno de los autores que más y mejor ha sabido profundizar en esta dimensión intersubjetiva ha sido Pierre Michon. Los Once se nos presenta como un formidable diálogo, un discurso trenzado entre el lector y una voz narradora desconocida que nos expone, con detalle, la trastienda histórica y personal de un cuadro y un pintor, Los Once (el retrato de los miembros del Comité de Salvación Pública en el París de 1794) y su creador, François-Élie Corentin. Acercarse a Michon implica un cierto descentramiento, como si el espacio de lectura se transformara en un gozne entre la propia subjetividad y la extrañeza, de modo que la conciencia se amalgama con la propia narración formando un nuevo cuerpo. Se trata de una literatura que tienta los límites, que borra las certezas emanadas de la objetividad y el individualismo. Un modo de escritura alejado de ciertas modas bifrontes reclinadas bien en lo biográfico, bien en la desaparición impostada del sujeto.



En otro orden de cosas Michon nos ofrece una radiografía de la historia y de lo humano entendidos como procesos y hendiduras entre lo global y lo local, entre distintas fuerzas y planos de análisis, en consonancia con algunos teóricos que han tratado de reconstruir la historiografía tomando como puntos de referencia el devenir colectivo. El antropólogo Eric Wolf en su maravilloso Europa y la gente sin historia (2006) nos decía: «La tesis central de esta obra es que el mundo de la humanidad constituye un total de procesos multiples interconectados y que los empeños por descomponer en sus partes a esta totalidad, que luego no pueden rearmarla, falsean la realidad», y continúa: «Es engañosa esta pauta de desarrollo, primeramente porque convierte la historia en un relato de éxito moral, en una carrera en el tiempo en que cada corredor pasa la antorcha de la libertad al siguiente equipo. De este modo la historia se convierte en un relato sobre el desarrollo de la virtud, sobre cómo los buenos ganan a los malos. Con frecuencia, esto acaba convirtiéndose en el relato de cómo los ganadores demuestran que son virtuosos y buenos por el solo hecho de ganar. Si la historia no es más que el efecto de un propósito moral en el tiempo, entonces aquellos que se convierten en defensores de ese propósito se vuelven automáticamente agentes predilectos de la historia.» De este modo, cualquier sujeto es una especie de cruce de caminos entre diferentes conectividades, entre planos sociológicos, culturales, económicos, políticos que lo atraviesan y lo modifican. En Los Once, asistimos con creciente perplejidad a este “cruce de caminos”, podemos reconocer en la geografía física y moral del pintor el devenir de la Francia rural, pisoteada por el Antiguo Régimen y la explotación, podemos sentir el tumulto y la rebeldía de las clases subalternas, las intrincadas formas del poder ya sea en formato Luis XVI o en el rostro duro, “papal”, de los nuevos dioses laicos de la época del Terror. Con una sabiduría literaria prodigiosa asistimos al entrecruzamiento en un mismo plano del lenguaje de las esferas macro y micro de la realidad social, y a sus fantasmas introyectados en el yo. Como lectores, percibimos hasta qué punto la historia es una totalidad mezclada, imposible de segmentar, atravesada por múltiples esferas que impactan sobre nosotros y nos configuran. No hay discursos lineales en Michon. No hay simplificaciones mostrencas. Combate contra cualquier modo de escenificar falsos esencialismos consuetudinarios. Como se puede ver, este modo complejo aunque intensamente rico de narrar, pugna por la comprensión del mundo y coloca a sus personajes en el magma interconectado de la historia que reclamaba Wolf. La historia se convierte en carne, en materia, en tangibilidad. Por eso me parece imprescindible su obra en estos tiempos que corren. Se empeñan en hacernos creer que el devenir socioeconómico está sujeto a fuerzas inmanentes, ajenas a nosotros, como si de un nuevo deísmo se tratara, así los centros de poder gobiernan y organizan la verdad. Pierre Michon nos descubre este falseamiento. Y por medio de una sintaxis hipnótica nos adentramos en las tramas (ficticias y reales) de la Historia y el Ser Humano. No se lo pierdan. Léanlo. Recomiéndenlo a sus amigos y familiares. Devórenlo enfebrecidos y luego echen una mirada a su alrededor, a ver si todo sigue igual.


INSONORA, DE LUCÍA LÓPEZ


Hace días la poeta Lucía López me envió amablemente algunos de sus textos. Poemas. Cuentos. Comienzo su lectura. Y muy pronto germinan las primeras perplejidades, las primeras interrogaciones. Poemas extrañados, de fuerte sabor existencialista. Poemas que bucean en apnea en los recovecos de la identidad, desposeídos de cualquier intentona totalizante. Conscientes de lo quebradizo y fragmentario. No se trata de una poética ensimismada, pero sí indagatoria. Itinerario de conocimiento (como reclama la poeta Goretti Ramírez) donde la emoción juega un papel esencial, a modo de gozne.

Para quién no la conozca digamos que nació en Jaén (1971). Obtuvo la Licenciatura en Derecho en la Universidad de esa ciudad. En la actualidad vive en Madrid donde trabaja en la asesoría jurídica de una empresa. Sus géneros preferidos son: la poesía (primero) y el cuento (después), no como compartimentos estancos sino en cuanto puedan intentar una reciprocidad con el resto de disciplinas artísticas y con las diferentes manifestaciones del pensamiento. Ha publicado en la revista Cuadernos del Matemático. Sus intereses pueden seguirse en el blog http://lincendiaire.blogspot.com/

Dejo a continuación dos poemas que me han resultado especialmente interesantes. Que los disfruten tanto como yo.

INSONORA

Trabajas en la calle -en casa también
trabajo sobre todo en casa -ahora salgo: a la calle
como tú
“agua corriente y vida corriente”-decís-
imagino que eres tú alguna de las que
pasean un lindo perro por el barrio
pero quizás no haya perro
somos nosotros -los perros -que no ladran
pero miran y tocan y cambian
“no quieres la vida que te toca”-decís-
tampoco la quiero -por eso sales-
-salgo, por eso cambias algunas
cosas
el spray: caligrafías extrañas
-dices- “somos luz”, lo digo también
lo digo sin tapujos
trabajo sobre lo que tú trabajas
y lo dejo al igual en medio de ninguna:
parte
si alguien es
capaz de verlo
puede trabajar asimismo
sobre -encima -en planos -afuera
en digital: por aversión:
se abre la linterna displicente:
ladytronix ladytronix ladytronix
ladytronix -no es un estribillo-
las dos en la puta calle
NO. todo va bien (JLG)
-y el olor-
del alma podrida de las hojas
en el suelo.

*Nota 1: agradecimientos a ladytronix, oruk, neorrabioso (“en el cine de tu niñez
pusieron un zara”: impagable) y demás grafiteros por sus frases, caligrafías y dibujos.
*Nota 2: Tout va bien: Jean-Luc Godard

LÀ-BAS

En la parte oculta
en el campamento de las sombras confusas,de risas nerviosas
donde las hebras de hierba
se rozan y se mezclan
donde se escuchan oníricos los pasos de las hormigas
y arriba todo es una confusión
de verdes y de azules, de ramas y de flores,
sombrío, húmedo como una vieja casa de cal
en lo oscuro, vive el zar de las torturas.
En la zona afecta, hay una pequeña prisionera
sabéis... lleva ya un tiempo
encerrada en una caja de zapatos,
su cabello, sus labios, párpados,
tobillos y muñecas están cosidos, zurzidos
con un finísimo punto de cruz
el hilo es rojo, y a veces, se confunde con restos de sangre.
En sus largos plazos de tiempo
aislada en una ceremoniosa tiranía
ha construido todo un mundo exterior
que en realidad ignora, amasa en sus sienes,
esbozado a base de escuchar expectante el discurrir,
lo que acontece ahí afuera
en forma de fauna abisal
que golpea su refugio impaciente por descubrir sus secretos.
Ella llora aturdida su secuestro voluntario,
un pájaro golpea con el pico la tapa de la caja,
las patas autómatas de los insectos provocan sonidos molestos,
todo bulle de vida, mientras consume sus últimas fuerzas
en ojeras, taquicardias insomnes,
todo parece atraerla a la confusión de lo desconocido.
El señor a veces ríe como sin dientes o tose hosco
dice cosas que sabe falsas,
la hunde en imposibles nostalgias
auyenta a los lobos su ira y la maldice.
Termina comprendiendo que no es el caos externo
lo que la palidece y paraliza
como animalitos en frascos de formol.
Afuera la brisa acontece fresca y sencilla
el cartón cruje y se estremece.
El amo de las madrigueras tuvo una cita en la localidad
era el día de la fortuna venida del norte
de frágiles alabanzas todo se agita
lo comprende y lo decide
arranca los hilos que la atormentan
caen sueltos como los puntos de una herida cicatrizada
empuja con las llemas de sus dedos el
filo que se desplaza sin un quejido,
un aire frío le hiela la nariz
entra otro oxígeno en este momento
se aparta, los restos de hilo que va dejando
por el camino son recuperados por incontables
hados de entre los matorrales como un raro tesoro;
desde la copa de los árboles podemos divisar
aún restos que entre la vegetación y la tierra mojada quedó
fundiéndose con la naturaleza que nos
desborda con sus acogedores brazos de florescencias y de tallos
hay un viento que corre ágil por las madrigueras;
mientras, solo con su tiranía,
incrédulo de tanta torpeza, el zar,
en su trono no golpea.
Hay una risa que no se sabe ni de dónde viene
ni adónde va
corre como el alma gemela de los charcos
a los petalos recién nacidos,
se desconoce si está presente en las fiestas o solares
si recorrió altiplanicies, cordilleras o sólo contempla a solas los mapas
conoció las casas de vigas fósiles sin puerta,
los picaportes a la esfera,
los alabastros de ventanas cónicas,
los pasillos de curva de ola con orilla
sin arena,
suspiró los cinco mil suspiros de la tierra
de ni triste ni feliz
y borró sus huellas con el dorso de la mano
en el silencio que nadie toca.

PONER A LOS OJOS ALTURA



Acaba de aparecer en el último número de la revista LETRA INTERNACIONAL un interesante artículo de Mario Martín Gijón (Universidad de Extremadura) titulado: "Poner a los ojos altura: Nuevos caminos, nuevas búsquedas en la joven poesía española". En él se plantea un recorrido por quince poetas nacidos en la década de los setenta, rastreando algunas señas de identidad conectivas (aunque evitando en todo momento cualquier veleidad generacional). Transcribo los primeros párrafos del artículo que resumen el sentido del mismo...

En el panorama poético español coexisten desde hace ya décadas varias corrientes, deudoras de distintas concepciones de la actividad poética. En la última década hemos asistido a la maduración de la obra de un grupo de jóvenes autores que han renovado la reflexión crítica sobre el lenguaje y la preocupación existencial propias de una poesía que suele englobarse bajo el desafortunado marbete de "poesía metafísica", que podríamos sustituir por el de "poesía de indagación", propuesto por Vicente Luis Mora. En este artículo se presenta la obra de un grupo de poetas que tienen en común una revaloración de la poesía como medio de conocimiento e indagación en la propia identidad, la cual se traduce en una renovación formal, no por el gusto transgresor del vanguardismo sino por la conciencia de que si los límites del lenguaje coinciden con los de nuestro pensamiento, la poesía resulta el lugar extremo y liminal de la experiencia, lo que se refleja en una imaginería en la que coexisten, a grandes trazos, la idea del poema como revelación con la conciencia de los límites del decir.

Los quince poetas de los que se hablará en este ensayo tienen en común haber nacido en la década de los años 70 y haberse dado a conocer a partir de finales de los 90: Benito del Pliego (1970), Rafael-José Díaz, Goretti Ramírez, Mariano Peyrou y Julieta Valero (1971), Óscar Curieses (1972), Ernesto García López y José Luis Rey (1973), Marcos Canteli (1974), Joan de la Vega y Patricia Esteban (1975), Sandra Santana y Julio César Galán (1978) y Juan Andrés García Román y Ana Gorría (1979). Sus propuestas poéticas nacen arraigadas en el conocimiento, en todos ellos, de varias tradiciones poéticas, entre las que destaca la renovación de las vanguardias en la lírica hispanoamericana y, dentro de la poesía peninsular, la afinidad con poetas como Antonio Gamoneda, Claudio Rodríguez, Andrés Sánchez Robayna, Olvido García Valdés, Pere Gimferrer o José-Miguel Ullán. Mención aparte merece el reconocimiento generalizado hacia la obra de Valente, como mostró el homenaje colectivo Pájaros raíces. En torno a José Ángel Valente (2010), significativo de la reivindicación de la senda iniciada por el poeta orensano con la poesía como medio de conocimiento y exploración existencial.

ÉCFRASIS


La comparación entre pintura y poesía tiene una larga tradición en el pensamiento occidental. Estudiada tanto en los tratados de arte como en los de literatura, especialmente durante el periodo renacentista, ha ido configurando un cuerpo analítico de amplio calado que encontró, sin embargo, en las vanguardias históricas uno de sus aldabonazos fundamentales. Poesía visual (icónica). Pintura escritural. Caligramas... Es ya un topos más o menos consolidado aquel Ut pictura poesis, es decir, entender la poesía como pintura queCursiva habla, o bien la pintura como poesía silenciosa, de tal modo que ambas disciplinas artísticas tendrían un cierto cuerpo común. Lo que se conoce menos es el origen de ese topos, o mejor dicho, se le presupone una antigüedad mucho menor de la que verdaderamente tiene. Fue el poeta griego Simónides quien asentó la idea. Siguiendo el estupendo libro de Neus Galí, Poesía silenciosa, pintura que habla (que pueden ver en este post), para el poeta griego la palabra es la imagen de las cosas y en la medida que esto es así, la concepción de autoría tendría una vinculación directa con esta comparativa. Siguiendo la estela de esta experta en mundo clásico, con Simónides nace la poesía entendida como un oficio remunerado y, por extensión, la relación entre el poeta y sus potenciales destinatarios cambia radicalmente. Para ello el poeta griego lleva a cabo dos operaciones simultáneas (ver pág. 162): "A) Reconocimiento del poeta como artesano de la palabra mediante la equiparación de sus composiciones con otros productos artesanales (palabra = objeto material). En efecto, para Simónides la poesía es un producto susceptible de ser comparado con la pintura, y la palabra es un eikôn, el mismo término que sirve para referirse a una reproducción pintada, esculpida o bordada. B) Distanciamiento del poeta respecto de los demás artesanos. Al mismo tiempo que el poeta consigue el reconocimiento del poema como producto de mercado, se singulariza insistiendo en la superioridad de su quehacer poético frente a otras actividades productoras de objetos: la labor del artesano de la palabra descuella por encima de la labor del resto de artesanos". Como vemos, la dialogicidad entre los conceptos de autoría y relación poesía/pintura constituye uno de los núcleos ideacionales más potentes dentro del pensamiento occidental.

Pero aún hay más. No sólo esta relación desnuda una de las señas de identidad artísticas de Occidente, es que su mutua interdependencia ha sido en buena medida una de las líneas de fuga constantes de su historia religiosa y simbólica. Nos lo explica de manera exhaustiva y clara Facundo Tomás en su Escrito, pintado (Dialéctica entre escritura e imágenes en la conformación del pensamiento europeo) (ver págs. 127-128): "Escritura, pintura; espíritu y materia, racionalidad y magia, continuidad o discontinuidad del mundo; la dialéctica entre dos maners de afrontar la vida y su conciencia, dos concepciones que se oponían y se implicaban mutuamente para constituir la cultura europea. Como dos polos eléctricosa, al igual que los brazos de un imán, generaron entre ellos una corriente dialéctica que se constituyó en fundamento del pensamiento. Pero compitieron por el lugar principal. En tiempos de Moisés, los judíos decidieron aferrarse radicalmente a la racionalidad de la escritura, entendiendo su deidad exclusivamente a través de ella, rechazando las imágenes y la sensorialidad que representaban. El cristianismo primitivo pareció proseguir en la misma línea, pero la voluntad universalista de Pablo consiguió dar a la nueva religión, hizo que, en pocos siglos, la iconicidad romana penetrase en el seno del espíritu al mismo tiempo que las masas paganas iban transformándose en cristianas. Cuando se produjo, pues, la batalla definitiva, el hijo carnal triunfó sobre el espíritu exclusivo del padre y las imágenes quedaron definitivamente asumidas, de la misma formaque lo fueron los impulsores sensoriales y las demandas corporales, es decir, reconociendo su sometimiento a la disciplina del espíritu, al imperio superior de las letras. [...] Los bárbaros llegaron al imperio romano para consolidar esa tendencia, la tensión permanente entre carne y espíritu, entre imágenes y letras, que siguió resolviéndose en los términos que san Agustín había planteado en el siglo V: reconocimiento de las imágenes, pero sujeción a los imperativos de la escritura, admisión de la sensorialidad, pero sumisión a las normas y condiciones de la espiritualidad. Con evoluciones y variaciones importantes, la impronta de esa dialéctica continuó fundamentando el pensamiento europeo en los siglos venideros, y no entró en crisis hasta que, durante el siglo XX, las nuevas tecnologías icónicas la pusieron de nuevo en entredicho."



¿Por qué y para qué esta introducción? Pues para contextualizar un inquietante trabajo poético-pictórico titulado MATERIALES PARA EL DESASTRE, del artista plástico Héctor Solari (Uruguay) y el poeta Carlos Fernández López (España) que, a mi juicio, se mete de lleno en esa dialéctica. Ahora bien, su modo de incardinarse es distinto. Proponen lo que se denomina "écfrasis", es decir, en la tradición clásica cuando un texto verbal describe una obra de arte visual. Siguiendo el texto de presentación de la instalación con "Materiales para el desastre" estos artistas proponen un trabajo que, tomando como punto de partida el denso caudal de experiencias y técnicas del siglo XX, invita a reflexionar sobre la condición humana y a explorar la relación espectral que se establece entre mundo y representación al afrontar la "écfrasis" de la catástrofe. Concebida como un espacio de exploración de las formas del desastre, la instalación sitúa al espectador en el corazón de sus significados, sirviéndose del sonido, la palabra y la imagen. Es decir, lo icónico y lo escritural (sumado a nuevos vectores como el sonido y la música) siguen entreverándose como un caudal mixto de significación, difícilmente extirpable el uno del otro, que renueva su dialogicidad a lo largo del tiempo. Aquí radica, a mi juicio, el enorme interés de este trabajo a cuatro manos. Revitaliza, ahonda y tienta los límites de la conexión entre poesía y pintura a la hora de explicar el mundo. Incluso voy más allá, ¿es posible explicar "ese" mundo, la condición humana, sin poner en juego, al unísono, ambas vertientes?

Me gustaría a continuación presentarles el material que han editado a modo de catálogo de la exposición. Aquí va:








Y para quien no conozca a estos dos estupendos artistas os dejo algunos datos biográficos:

Carlos Fernández López. Poeta. Nació en Santiago de Compostela en 1981. Es Master of Arts in Comparative Literature (University College London) y Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (Universidad Complutense de Madrid). En 2001 obtuvo el primer premio de poesía del XII Certamen de los Colegios Mayores de Madrid; en 2003, quedó finalista del XXIV premio Isabel de España y en 2007 del premio de poesía la voz + joven, convocado por la Obra Social de Caja Madrid. En los últimos años, ha tomado parte en varios proyectos en los que su poesía dialoga con la música, vitral de voz (Madrid, 2004), la danza, i(u)ter (Mallorca, 2006), y la performance, ERICA (Dresde, 2008), y ha desarrollado una intensa actividad investigadora. En la actualidad reside en Londres donde finaliza su tesis de doctorado sobre Trilce. Es coautor, junto a Valentino Gianuzzi, de César Vallejo: textos rescatados (Universidad Ricardo Palma, 2009). En 2011 verá la luz vitral de voz, su primer libro de poemas (DVD Ediciones). Para más información: www.carlosfernandezlopez.com

Héctor Solari. Artista plástico, arquitecto. Nació en Montevideo (Uruguay) en 1959. Luego de los estudios de arquitectura y grabado en Montevideo, se mudó a Europa en 1987. Estudio del grabado y fotograbado con Luis Camnitzer en Lucca, Italia. Sus dibujos, vídeos e instalaciones fueron mostrados entre otros en: Alianza Francesa (Montevideo 1993), Museo Nacional J.M.Blanes (Montevideo 1995), Haus der Kunst (Munich 1999), Galería GCK (Katowice 2004), Fort Sztuki (Cracovia 2004), Lingnerschloss (Dresde 2005), Ministerio de Cultura (Montevideo 2006), Stadthalle Görlitz (Görlitz 2006), Centro Cultural Español (Montevideo, Buenos Aires, Cordoba 2007), Itaú Cultural (Salvador de Bahía, Sao Paulo, Rio de Janeiro 2008), Museo de Arte Moderno (Buenos Aires 2008), Centro de Arte Reina Sofía (Madrid 2009). A partir de 2007 trabajos de escenografía en el Teatro de la ciudad de Kempten (2007-2010), Instituto Cervantes (Berlín 2009) y Semper kleine szene (Dresde 2009). Vive y trabaja en Dresde, Alemania. Le podéis encontrar en www.solari.de