RESEÑA DE "RITUAL" POR PARTE DE JUAN SOROS EN EL NÚMERO 15 DE LA REVISTA NAYAGUA


Acaba de publicarse en el número quince de la revista "Nayagua" (ISSN: 1889-206X), perteneciente al Centro de Poesía "José Hierro" de Getafe (http://www.cpoesiajosehierro.org/) una reseña de mi libro "Ritual" por parte del poeta chileno Juan Soros. Quiero desde aquí agradecerle su texto y transcribo a continuación el contenido del mismo.

Ernesto García López
Ritual
Prólogo de Mercedes Roffé
Amargord, Madrid, 2011
93 Págs.

Cuando ya no queda nada, nos queda la voz. Cuando vemos el mundo fracturado, disociado, disgregado. Nos queda el canto. De las múltiples funciones del canto, clásicas y modernas, la de dar cuerpo (voz) al ritual, es la más antigua y la más persistente. Sin embargo, en esta época de recelo y degradación de la experiencia del otro (del que hablan Levinas o Buber, por ejemplo), el ritual parece ausente de la vida cotidiana o, al menos, de manera convencional. La antropóloga Martine Segalen, quien ha actualizado los clásicos estudios de Van Gennep sobre Ritos de paso, constata la aparición de nuevos esquemas rituales de interacción social contemporáneos, en especial en comunidades marginales o marginadas que sólo hace muy poco han alcanzado un estatuto social tal que les permite estas manifestaciones. En ausencia de grandes relatos que justifiquen e impongan el ritual conservador, ambivalente como cultura y barbarie (según ve toda cultura Walter Benjamin), surgen nuevos ritos en los márgenes del lenguaje y la experiencia, conscientes y por tanto críticos de esta situación. No se trata de un regreso conservador, un ritual nuevo (en sentido moderno), ni de una parodia o pastiche ritual (en sentido posmoderno). Es un paso más allá, paso oblicuo o lateral, fuera de la lógica dialéctica hacia la constelación de sentidos y espacios donde habitar. Como nos propone Ernesto García López (Madrid, 1973) lo que está en juego en el rito es “No olvidar”.

Sin una jerarquía, sin un imperativo, el autor ofrece su palabra, su canto ritual, al lector. La palabra cincelada, precisa, cortante, que nos es cedida. No leemos un relato de poeta, nos apropiamos de un ritual de palabras que se nos ofrece como un hecho de lenguaje. Así podemos decir: “Por las calles, sin merecerlo, sigo”. Si el rito convencional se asocia al templo o la cima de la montaña donde se ofrece el sacrificio, García López lo descentra doblemente. Lo trae al espacio urbano pero sin carnavalizarlo ya que lo lleva al margen de la ciudad. Sin pretender ningún aspecto religioso, su Ritual sí re-liga al llevarnos al campo de lo social. Sin sermón ni iglesia, sin los códigos de la poesía política, con desengaño y solidaridad. Sobre todo, con esperanza, esa palabra desacreditada entre el trasnochado cinismo de un supuesto posmodernismo retrasado treinta años pero “a la moda”.

“Declarando al vacío cuánta estirpe fue necesaria para / reinventar un hombre // Habrá liturgias y responsos // No olvidar” ¿Principio esperanza? ¿Bloch? ¿Utopía? No. Los proyectos de utopía han demostrado su incapacidad para evitar la tentación de poder y los abusos del totalitarismo. Sin embargo, el pensamiento utópico no pierde por esto un ápice de su importancia, de su urgencia, en un mundo cada día más disociado de lo humano. No es extraño que tanto los espacios como el habla y las letras de Latinoamérica impregnen Ritual. A pesar de la renuncia de buena parte del pensamiento occidental ante el fracaso de la utopías devenidas distopías a finales del XX, críticos como Fernando Aínsa han defendido la vigencia de la utopía, del pensamiento utópico, en una región donde las diferencias sociales, la injusticia y lo “por hacer”, son más evidentes que en otras y no permiten acomodarse en el descreimiento fácil sino que impone el compromiso. Sin totalizar, sin hacer programa, el Ritual de García López nos invita a seguir. No es baladí que haya elegido, como cierre del poema y del libro, la última frase de un texto clave de un autor clave. Quizás en Samuel Beckett (y en Celan) se sintetice el final del impulso moderno, su agotamiento y el comienzo de otro momento, post Auschwitz (pensando en Adorno), para la creación, para ese canto que, contra toda esperanza, no se calla. En El innombrable Beckett se rebela ante su propia imposibilidad y ante los límites del lenguaje: “tienes que seguir, no puedo seguir, voy a seguir.” Lo que está en juego es no olvidar. El trabajo del duelo, la memoria de los que no tienen nombre que nos legó Benjamin como tarea de futuro, a pesar de todo.

Ritual es el cuarto libro de García López, si no tomamos en cuenta dos plaquettes que también ha publicado. En este camino ha elegido el riesgo de la búsqueda a diferencia de otros arraigados en una voz, a veces, ineludible. Recuerda la riqueza formal, la búsqueda y la investigación crítica que sólo un José-Miguel Ullán o un Aníbal Núñez han mostrado en la tradición española. También en su disposición interna el libro propone diversas búsquedas en sus cinco secciones o poemas fragmentados. Desde la prosa al poema breve, cercano a la lógica epigramática, y poemas espacializados en la página. En lo formal hay una plena conciencia de la integración de los procedimientos de vanguardia que, como recuerda Miguel Casado, debería ser parte de una tradición que no se asume. Sin embargo, dentro de las lógicas de producción de cada campo textual García López conserva una prosodia característica. Seca, penetrante, dura, pero al mismo tiempo abierta y que en su solidez y sobriedad nos resulta cercana, fiable, asequible. No nos seduce con belleza amarga sino con una dulzura de sol y nieve que recuerda a las grandes poetas rusas y, con ellas, la palabra precisa, luminosa, cargada de futuro, de Olvido García Valdés. Una poesía que se sitúa después del descreimiento. Donde el hombre y su dolor siguen siendo el centro del canto sin que esto signifique regreso ni derrota. “No hemos sido felices, es posible que esa sea la única frase que podamos sacar en limpio de la historia y la única razón del por qué se escribe, del por qué de la literatura.” nos dice Raúl Zurita en su ensayo Los poemas muertos. Como ha dicho Esther Ramón, “de lo vivo a lo muerto, el poemario rinde cuentas antes de pedirlas.” En sus momentos de fulgor los poemas de García López tienen esa rotundidad y certeza. Palabras duras, ritmadas pero duras, sin concesiones a las formas codificadas por la tradición. Y sin embargo, si hay ensimismamiento, es el del yo dislocado, descentrado, de los márgenes de la ciudad. Experiencia de los límites, abisal, la palabra poética, como la quería Valente, y esta palabra puesta en zona de riesgo, en el margen, impregnada de experiencia, de ciudad, de ciudades. No es la ciudad moderna, la de las chimeneas, contrapuesta al locus amoenus. Es el espacio periurbano, el extrarradio como no-lugar, en términos de Marc Augé. El concepto es construido por el antropólogo en antítesis a los “lugares de la memoria” del historiador Pierre Nora. Estos lugares, institucionales, centrales y monumentales, han perdido su función y han sido reemplazados por lugares de paso, sin identidad ni memoria. Pero esto es mentira. El extrarradio tiene identidad. En el Londres que habita García López y que incide en buena parte del libro se llama Brixton y no tiene relación con el imaginario urbano que tiene el turista ocasional de la City. Por lo mismo es crucial que sea ahí donde se despliegue el trabajo de la memoria: “No olvidar”. El Ritual de Ernesto García López es un acto de lenguaje con todas sus consecuencias. Un texto performativo, que nos mueve, conmueve y perturba. No somos los mismos después del rito de paso de su lectura, después de su ritual.

JUAN SOROS

31 POEMAS, DE MARÍA SALGADO


Hace unos días llegó a mí "31 poemas" de la escritora madrileña María Salgado. Obra experimental, valiente, buena conocedora de nuestros linajes menos "representados" en los cánones oficiales. Pertinaz "rescatadora" de otros modos de canto. Activista social libertaria en su pensamiento y en su poemática. Para quienes no lo conozcan, se trata de un libro publicado por la Diputación Provincial de Málaga en su excelente colección "Puerta del Mar" (2010). Me gustaría transcribir tres poemas. Disfrútenlos:

textiles / tres / Anúnciase

zurcido invisible para vestido
limítrofe,
media de cristal,
mallot de agua que hace piel
en la piel y la despliega
hasta el borde.
Se arreglan telas sin gota,
se desvisten prendas de ocasión, no dude,
no,

ninguno de nosotros estamos hechos sin ropa.


textiles / cuatro / cuerda de tender

En el tendal se cuelga gente y su cansancio
para pesar costuras, puntillas, envergaduras,
para buscar adentro de la hechura
el sentido de
la historia.

Verás en el teatro de la ropa
unas veces la farsa y otras, la tragedia. Nuestros
cuerpos al revés, contra las cuerdas,
son más sabios
son más limpios,
son más cuerpos.

Entre las bocamangas hay un dicho, se dice, no, ninguno
de nosotros estamos hechos sin.

6
artes de la despedida


y se despiden mediante el viejo truco de alejarse
todo a lo largo,
todo su amor al horizonte o a, digamos,
mitre con san san martín

ningún pañuelo ondea, no aplaude un taco,
más bien hay mera
merísima dolencia, digamos,
distancia
del punto y su ojo, el ojo y la mirada, la ciudad y lo lejos,
el colectivo, el parque, la baldosa,
la niña con valijas, el empedrado roto,
la luz con sus señuelos, las ganas con la boca
y Buenos Aires obvia (por ya extrañada)

desazón de un idioma según se aleja

POE-DIVERSIDAD: MARTÍN RODRÍGUEZ-GAONA, PILAR FRAILE AMADOR, MIGUEL PÉREZ ALVARADO E IKER MARTÍNEZ


La poesía en España atraviesa un momento, a mi juicio, vigoroso. La diversidad, la heterogeneidad, el desborde de patrones y cierres normativos no parece haberse acabado, a pesar de ciertas intentonas atemporales y espurias. La muestra de poéticas que quiero traer hoy reflejan con generosidad esta "poe-diversidad" de la que hablaba. Se trata de cuatro escritores muy distintos, con anhelos y búsquedas bien diferentes, pero en todos ellos anida el impulso por ensanchar las posibilidades del canto, la reflexión poemática, la interconexión con los viajes interiores y exteriores.

Y quiero comenzar con este "Codex de los poderes y los encantos" (Olifante, 2011) del peruano-español Martín Rodríguez-Gaona, libro escrito en Soria en el marco de la III Beca Internacional Antonio Machado y del que su prologuista, Manuel Rico, ha señalado que "tiene mucho de mosaico, de palimpsesto en el que conviven tiempos distintos, ciudades situadas en las antípodas, ambientes urbanos del presente y espacios rurales del pasado, realidades políticas y realidades íntimas". Les dejo un fragmento del poema III. EL VIAJE DE LOS MITIMAES (disculpen porque el formato del blog no me permite traducir, de forma literal, la disposición física de los versos), que va precedido de la siguiente cita: Cuando la católica fe, desterrada de Inglaterra y del septentrión, se va de un polo a otro a residir con las antípodas.

Dispuesto el objetivo a capturar un gesto alegre,
la música se pierde en lo profundo del mar.
Hace calor y no es necesariamente el respeto
a la vida animal lo que ha guiado mi patrón alimenticio.
¿Cómo se supone que he de hablar de aquello
que no se descubrió?

Seres y objetos están en movimiento, mezclándose y cambiando,
apareciendo y desapareciendo, plegándose,
despegando. Las frases se funden, viajan
y se pierden unas de otras.
El amor es un intercambio de lenguas.
¿Quién busca quedarse inmóvil
si puede alcanzar los límites, tocar el horizonte,
su barco ebrio, explorar las líneas de la costa?

1987, verano, hemisfero norte:
Estás en el jardín de tu
familia-inglesa-de-clase-obrera,
es un día soleado y te sientes deportiva.

La cabellera al viento
y los ojos clavados en el vacío.
El atuendo escogido es una combinación
de celeste y rosado,
pero las extremidades son fuertes,
hechas para saltar vallas
y dejar huellas.

Una nube te transporta
a un punto sin retorno:
Piensas en el futuro.

LAS FIESTAS EN BATH
LAS NOCHES EN PARÍS
LA LLUVIA EN AMSTERDAM

Allí donde al fin no importe tu belleza,
la feroz necesidad de amar.

Qué poco tengo para contar, Pies
viajeros,
o que alguien quiera oír
hoy en día-


Ese aroma
imposible de nombrar:
espero pronto te abandone
y amanezcas varada como un trapo sucio.

[...]


Continuamos con la poeta madrileña Pilar Fraile. Estamos ante una de las voces más desasosegantes del panorama. Una voz herida que profundiza (como señala el propio título) en los abismos subterráneos, desoyendo cualquier advertencia de contención, problematizando los símbolos colectivos a modo de placebo. Antonio Méndez Rubio, prologuista del libro, ya nos pone sobre aviso: "Pilar Fraile nos ayuda a saberlo: que vivimos de signos desconocidos, con ellos, que dormimos en ellos porque nos dan la confianza que el conocimiento no ha podido, o no ha sabido darnos en todo este tiempo. El tiempo de los vivos, pero no solamente el tiempo." A continuación transcribiré dos poemas de su "La Pecera Subterránea" (Amargord, 2011).

6

Debajo de las uñas, entre el vello más oculto tengo
memorias microscópicas. Como si fuera de goma estiro mis
muslos, hablo con sonidos desconocidos, me esfuerzo,
imito una sonrisa. Para ocultar mis minúsculas
memorias trinchera
memorias paritorios a la intemperie
memorias marcas de la soga en la cerviz
memorias madre amasando pan
madre tosiendo bajo las sábanas oscuras
madre no rezando.

28

Una carretera helada donde los mosquitos petrificados
duermen entre burbujas resplandecientes

somos los pétalos grises

un grito continuo como el grito de los animales que nacen
el enjambre que no ha dejado nunca de buscar cobijo
las roderas de un carro en el lodo congelado de febrero y
un perro que ladra bajo las ruedas.


Y acabamos con dos escritores (uno canario y otro vasco), Miguel Pérez Alvarado (de quién recientemente ya hemos hablado en este blog) e Iker Martínez. En esta ocasión nos ofrecen un diálogo a dos voces: "Abordajes" (del primero) seguido de "Ritmo" (del segundo), ambos en la excelente editorial canaria Idea (2011). Nos encontramos ante un coloquio poemático, conceptual, de gran intensidad y emoción. El propio ejercicio de la escritura y sus tensiones con el contexto humano, con la propia fragilidad del decir y el pensar. Copiaré a continuación apenas un par de fragmentos de cada uno. Espero que los disfruten tanto como yo.

De "Abordajes":

15. La palabra poética despliega la tensión entre la palabra necesaria y la palabra derrotada. Es un estar en fruición con ellas a un tiempo, es decir, hacia afuera del tiempo.

39. Pregunta central en medio del impulso del viaje: ¿nombrar, sentir, visualizar el hogar es mirar hacia atrás o hacia delante?

De "Ritmo":

Tampoco la poesía y filosofía pueden vincularse en esencia al pensamiento o a la razón. ¿Por qué pensamiento? Ni poesía ni filosofía se dignifican asimilándolas al pensamiento acaparador, monopolizador, siempre en busca de una verdad unitaria, inamovible, completa. Él sí disfruta con esta asimilación, rebosa poder, pero abrasa la mirada poética. La despoja de la verdad -fragmento que todo territorio expresa rítmicamente.

(...)

Poesía y filosofía son aliento para la mirada poética: acuden siempre nuevamente para percibir lo originario que ésta encierra. Y en el regreso son capaces de captar con precisión un ritmo, núcleo activo de la vivencia. Vinculadas de esta forma con la necesidad, filosofía y poesía expresan la verdad de la vivencia, la máxima intensidad de la sagrada oración que transcurre entre sus límites.

LAURA GIORDANI Y ARTURO BORRA


Siguen llegando libros. Interpelando el tiempo. Zarandeando la mirada. En esta ocasión dos poetas argentinos afincados en Valencia, España. Laura Giordani y Arturo Borra. Y a medida que leo sus textos y observo mi alrededor, más comprendo la capacidad de la escritura para vertebrar el grito, para expandir las potencialidades de la herida. Decía Mallarmé que sólo dos vías están abiertas a la investigación mental: la economía política y la estética. Un cruce con "mala reputación" en nuestra tradición peninsular. Menos mal que libros como los que hoy convoco han sabido retroalimentar ambos mundos, han sabido estar atentos a las fragilidades interiores sin menoscabo de las insuficiencias exteriores.

Quiero comenzar transcribiendo tres poemas de Laura Giordani. Forman parte de la sección "Donde el mundo tiembla y se desploma" de su excelente Materia oscura (Baile del Sol, 2010).

Esta palabra deberá volverse contra sí misma,
malherirse en la aspereza
de las lenguas, hacerse topo,
niño, cobrar tu estatura,
volverse raquítica,
lesa, abrir aún más sus vocales
para recibir de lleno la indigencia.

Esta palabra deberá aprender a desaparecer,
volverse transparente y
diáfana como vientre
para decir el desplome inaudible de tus bosques,
la alegría maltratada de los patios,
tu primavera que viene
con las rodillas lastimadas.

Decir cómo tiembla la hierba
antes de recibir tu sombra.

Decirte al menos con la misma
constancia del olvido
para que se escuche alto tu caída:
todos los huesos
que se desploman para vertebrar este poema.

*

El mundo todo es una barcaza
que expulsa polizones por los costados
sangrando por las orillas
-siempre por las orillas-
donde desmayan las olas
a puro ajuste de arena y vientre.

*

Dame esa palabra que haga brotar calostro de las piedras
mientras tanto no decir nada
seguir en penumbra
hasta que alguien me llore dentro y tenga que escribir
para darle consuelo.

Laura Giordani (1964, Córdoba, Argentina). Ha escrito los siguientes poemarios: Apurando la copa (2001), Celebración del brote (2003), Cartografía de lo blando (2005), Noche sin clausura (2006), Sudestada (2009) y la plaquette Celebración del brote (2009). Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías: Cuadernos Caudales de Poesía (2007), Los centros de la calle (2008). Asimismo, ha colaborado con algunas publicaciones en revistas de Argentina, Brasil, Alemania y España.



De Arturo Borra tres poemas de su Umbrales del naufragio (Baile del Sol, 2010):

EXPERIENZA

Esta experienza nace de los matorrales,
es el filo desafilado de la tristeza
no dicha,
aquella sombra
sin vocablo para pronunciarse, lloviendo
en una casa
que fue otoño, noche rabiosa
extendida por una esperanza que se oculta
cuando más la llamo.

Se asoma en las experiencias
que cayeron
-caída no libre,
caída de lo que no tuvo altura,
como la piedra que no soy,
como este no ser que se hunde
y se hace experienza
cuando más desespera.

Sus obreros alzados en la palestra del amor
reiventan las manos, vociferan para que el dolor viejo calle.

Una promesa respira sobre mis párpados.

*

LUGAR VACÍO

Y la mísitca remota y la tregua fraguada en el rellano y las historias inconquistables/ brillantes como las cosas solas/ no sé si rescatadas del naufragio/ sin más que una población de instantes/ un aluvión de cercanía
y
la apertura de la noche
y este lugar vacío
que te deja llegar.

*

OTRA ESCALA

¿Me dejaré
caer?

¿Qué otra playa
rescatará este naufragio
que llevo a bordo?

Detrás, la estela de lo vivido
tiembla.


Arturo Borra (Argentina, 1972) se licenció en Argentina en la carrera de comunicación social (UNER) y en la actualidad está realizando un doctorado en estudios interdisciplinarios de la comunicación en la Universidad de Valencia. Ha participado en las antologías poéticas Aldaba (2003), Cuadernos Caudales de Poesía (2007) y Los centros de la calle (2008). Es autor de los poemarios La vigilia del deseo (1998), La sombra del mediodía (2001), Esplendores vulnerados (2004), Figuras de la asfixia (2007) y Umbrales del naufragio (Baile del Sol, 2010), así como de la prosa poética Anotaciones en el margen (2005), la plaquette Cielo partido (2009) y el libro de cuentos La reinvención del mundo (2008). Colabora regularmente con publicaciones literarias y comunicacionales en revistas de Argentina, México y España.

SALES, DE ESTHER RAMÓN


TRES MOVIMIENTOS PARA SALES DE ESTHER RAMÓN

Presentar a Esther Ramón y su Sales implica aceptar la difícil tarea de adentrarnos en lo genésico y vicario, lo por suceder. No la destemplanza de lo incierto (que también), sino la consciencia lúcida de hollar un territorio para el que nuestro lenguaje aún sigue buscando palabras. El poeta canario Miguel Pérez Alvarado nos dice que «La poesía consiste siempre en un nuevo decir. Su combate primero es con la palabra usada, y su destino inmediato es otra palabra que la sustituya. No deberíamos aspirar a decir lo que nos complace, sino lo que nos inquieta. No llenar huecos; entrar en ellos. Aunque todo esto no sea más que una opción personal». Y aquí, precisamente aquí, delante de la siempre difícil “opción personal” es donde Esther Ramón se juega su poética, donde Esther Ramón nos propone su herida. Me gustaría sugerir tres movimientos a modo de lecturas. Ninguno de ellos agota las posibilidades estéticas y/o heurísticas de Sales. Carecen de aliento alguno de totalidad. Muy al contrario, se proyectan como avalanchas que hacen de la observación un nido para el replanteo, vuelta al inicio, como si en cada repaso de lo escrito se configurara una piel inédita. Aquí van.

Primer movimiento o Sales como sistema de complejidad. Un libro de poemas también se comporta como un sistema. Una suerte de microorganismo capaz de dialogar con su entorno y sus carencias. Independiente de la autoría que lo produjo, en interacción con un tiempo y una época que lo acoge. Pero a diferencia de las lógicas causales, binarias, que nos ordenan codificar la realidad (o, mejor dicho, eso que llamamos «realidad») como un hecho externo a nuestra subjetividad, la articulación poemática de estos textos guarda más la forma de un sistema complejo (que no complicado) sometido a su propia criticalidad, al límite mismo de su bifurcación. La lectura de Cicatriz carbón y Casetas (las dos partes constituyentes de esta obra) reflejan una sistémica dominada por la conectividad, la retroalimentación simbólica, la emoción, la autonomía y la fragilidad entre lo fragmentario y lo global. Como si de una lombriz se tratara, la enunciación que habita tras estas palabras (escritura mineral como reclamaba el poeta brasileño Cabral de Melo, señalado en la contraportada a modo de insinuación), se erige en agente epistémico capaz de construir su propio nicho, su propio devenir. Un «gusano de arena invertebrada» que excava y excava hasta producir las regularidades que lo posibilitan. Un decurso auto(eco)organizado que pugna con el tiempo, la materia, la desigualdad de los procesos humanos hasta hacerse densidad, fenómeno, órgano completo en su hacinamiento. Si la escritura de Cabral de Melo es la escritura que permite a la voz generar sus propias condiciones de existencia, entonces Sales, en tanto que raíz ofrecida para su propia auto-constitución, también es escritura mineral.

Segundo movimiento o Sales como paisaje. No existe la naturaleza. Repito. No existe la naturaleza. Lo que existe es el paisaje. No hay relación con el mundo natural de manera de-socializada, a-culturizada. La construcción de lo natural, como entorno, está (como nos reclama la antropóloga Eugenia Ramírez Goicoechea) «inextricablemente unida a la construcción propia de lo social y viceversa». Para los humanos toda naturaleza es una naturaleza semantizada, recreada interiormente como escenario de exterioridad. Paisaje, lo llamamos. Pues bien, Sales, y más en concreto, Casetas (la segunda de las secciones del libro), reconstruye un modo de ejercitar el espacio desde esta concepción sociocultural. La palabra poética se transforma en potencia capaz de redefinir los espacios, atravesándolos en el tiempo y en la forma, hasta volverlos territorios del habla, desórdenes del pensamiento. Como dirá la propia autora: «No dormir ahora / en ese asiento, / sostener todavía / el cansancio / del hacha incesante / con los ojos, / contemplar exhaustos / la cuadrícula azul, / un óvalo, una marca / de luz en la frente / del tejado».

Tercer movimiento o Sales como impugnación de falsos dualismos. Ya saben. Nos hemos criado con ellos. Cuerpo versus Mente. Razón versus Emoción. Reflexión versus Acción. Tesis, antísesis y síntesis. Dualismos y/ tríadas que fijan (esquizofrénicamente) nuestras posibilidades de modular y decir. Un camino histórico dentro del cual muchos de nosotros hemos tenido que acomodar nuestras sensaciones. Menos mal que las humanidades (también las llamadas ciencias duras) vienen insistiendo desde hace tiempo ya en la sinrazón que supone separar esos dominios. El conocimiento implica lo corporal. La razón se interrelaciona con la emoción de manera inseparable, del mismo modo que el sistema límbico interactúa estructuralmente con el neocórtex. No hay conocimiento si no está unido a la praxis, a la propia experiencia. En definitiva: los dualismos en los que hemos crecido son, simple y llanamente, un espejismo. Pero es preciso también reclamar desde el canto su impugnación. Y Sales, desde la intuición panorámica que implica la palabra poética, parece apostar por deconstruir estas categorías obsoletas. El cuerpo, la fisicidad, se esparce por sus poemas del mismo modo que el pensamiento abstracto. La razón y sus sombras se miden junto a las emociones. El puro discurrir, la introspección, se ovilla junto al trabajo y el hundimiento. Sales nos invita a la rebelión. Sales nos empuja hacia lo inexplorado.

Déjenme acabar con un último apunte. En la contraportada se nos dice: Sales de plata, quemadas por el sol. Salir de la mina, al aire. Cruzar el umbral. Salir del cuerpo. Añadiría las palabras de la poeta norteamericana Emily Dickinson (muy querida por la propia Esther Ramón): Hallar descanso en lo inseguro. Pues eso, que ustedes hallen descanso en la inseguridad maravillosa de este libro.

ESTHER RAMÓN Y EVA CHINCHILLA, DOS POETAS IMPRESCINDIBLES


El próximo jueves 9 de juniocoinciden a la misma hora (20:00) sendas presentaciones de dos libros y dos poetas imprescindibles dentro del panorama madrileño. Esther Ramón y Eva Chinchilla. Dos libros que comparten una misma colección: Portbou (en Amargord Ediciones). Dos libros que continúan la senda de apertura y pluralidad estética que alimenta estos tiempos. Será difícil optar por la presencia, pero aquí dejo todos los datos para aquellos y aquellas que quieran disfrutar de buena poesía y de la búsqueda arriesgada en el lenguaje.

Empecemos por la primera:



Presentación del libro Sales de Esther Ramón con fotografías de Mark Bentley.

Participan Pilar Fraile, Ernesto García López, Juan Soros, director de la colección
y Esther Ramón, autora.

Jueves, 9 de junio, 20 h en el Centro de Arte Moderno (Galileo, 52 28015 Madrid). Etrada libre y gratuita

Sales de plata, quemadas por el sol. Salir de la mina, al aire. Cruzar el umbral. Salir del cuerpo. De la muerte. Un texto que profundiza en la condición mineral de la escritura como decía Cabral de Melo. Las sales de plata reaccionan a la luz, forman el negativo. La palabra impresa, negro sobre blanco, como negativo de la experiencia. Concavidad, huella de un vacío. Como la caja Homenaje a Mallarmé de Oteiza, da forma al vacío. Sale. Del interior de la mina, del interior de la caseta, cerrada a cal y canto. Los poemas de Esther Ramón, acompañados por fotografías de Mark Bentley, cuestionan la ausencia y la escritura. Ni son ilustrados por las imágenes ni las describen. Fotografía y poema son dos medios usados con una misma conciencia crítica, como explica la poeta en la nota final: "Se trata de fotografías de un tiempo que no sucedió, que fue creado a posteriori, puesto que Mark ensambla diferentes imágenes para crear un solo individuo o Frankenstein que evidencia y muestra –como el poema– sus cortes y cicatrices para señalar, tal vez, las nuestras. O para brindarnos un espacio intacto, inexplorado y un tiempo paralelo y no medido donde existir. Detrás." Ambos procedimientos dicen el esto ha sido de Barthes. En el afuera los poemas musitan, no se sabe si estos espacios están ocupados. Habitados. Nos dicen: Esto ha sido habitado.

Esther Ramón es doctora en Teoría de la Literatura y Literatura comparada por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha publicado los poemarios Tundra (Igitur, 2002), Reses (Trea, Premio Ojo crítico 2008) y grisú (Trea, 2009). Ha escrito artículos para diversas publicaciones como Cuadernos Hispanoamericanos, Revista de Libros, Archipiélago o El Crítico y varios de sus poemas han sido publicados en diferentes revistas y suplementos culturales como ABC Cultural, La alegría de los naufragios, La hamaca de lona, Salamandra o Anémona. Algunos de sus poemas han quedado recogidos en antologías como Poetas en blanco y negro (Abada, 2006), Poetas a orillas de Machado (Abada, 2010), o Pájaros raíces, en torno a José Ángel Valente (Abada, 2010). Ha sido profesora de poesía española y coordinadora de un taller de poesía en Bates College (Lewiston, Maine, USA), con una beca de la Mellon Foundation. En la actualidad trabaja como coordinadora de redacción de la revista Minerva (Círculo de Bellas Artes de Madrid), coordina el taller Poesía en el límite, en los talleres de escritura creativa Fuentetaja, es profesora de poesía española en el programa en Madrid de la New York University y codirige el programa de poesía de Radio Círculo Definición de savia.

Y ahora continuamos con Eva Chinchilla:



Presentación de "Años abisinios seguido de canciones yemeníes", de Eva Chinchilla. Editorial Amargord (Serie Portbou)

9 de Junio en el Centro de Poesía José Hierro. C) José Hierro 7, 28905 Getafe (Madrid) Tel. 91 696 82 18 / info@cpoesiajosehierro.org
www.cpoesiajosehierro.org
Ciclo Panorama Literario
Auditorio del Centro, 20.00 h

Eva Chinchilla ha publicado verbo rea (2003)y ha participado en antologías como Hilanderas (2006) y Diosloscría (2008). Forma parte del consejo editorial de la revista de poesía Nayagua que edita la Fundación Centro de Poesía José Hierro y de Ophelia, revista de teatro y otras artes. Desde 2002 prueba y disfruta -siempre en colaboración con otros artistas y a menudo bajo el sobrenombre de evachin- con el vínculo entre poesía y otras artes: Solo hay un hombre/que lava su cuerpo (proyecto Fedón, Madrid, 2007-2010), La voz dentro y fuera del Círculo, ZCTZ 1 (Madrid, 2008), Diosloscría (Barcelona y Arnedo, 2008), 2kilitos (Madrid, 2009). Es integrante de ZCTZ, zírculo inestable de tiza, que a través de encuentros y no sólo, trata de hacer investigación poética. Combina escritura con algo parecido a la docencia: talleres de poesía, escritura creativa, arte y palabra. Nació en Madrid (1971).

Años abisinios seguido de canciones yemeníes es su segundo poemario, que ve la luz en la recién inaugurada serie Portbou de la colección Trasatlántica, ediciones Amargord, con prólogo de Julieta Valero. Para su presentación contaremos con la presencia de los editores y de Laura Sisniega, traductora de las canciones yemeníes, que se define como filóloga árabe de vocación casual; Laura se embarcó en el mundo de la dialectología en 2007 y tras realizar un proyecto de investigación de año y medio en Yemen, regresó de la Arabia Felix para emprender un incierto viaje a través de las Relaciones Internacionales.

CARTA ABIERTA EN DEFENSA DE LA PLURALIDAD Y CONVIVENCIA DE POÉTICAS


La realidad no es legible de manera evidente. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, pudiendo traducirla de manera errónea. Nuestra realidad no es otra cosa que nuestra idea de la realidad. Del mismo modo, importa no ser realista en un sentido trivial (adaptarse a lo inmediato), ni irrealista en el mismo sentido (sustraerse de las coacciones de la realidad); lo que conviene es ser realista en el sentido complejo del término: comprender la incertidumbre de lo real, saber que existe una porción de lo posible aún invisible en lo real.Edgar Morin

El lenguaje poético es un patrimonio colectivo. Una urdimbre tejida en la arena de la diversidad. Nuestras tradiciones literarias siempre se han visto atravesadas por múltiples mutaciones que han ayudado a componer y descomponer el ovillado paisaje de la palabra. No en vano la palabra recoge la complejidad genésica de nuestra existencia. Así ha sido en el caso de la lengua española. Las literatura(s) panhispánica(s) (de acá y allá, en diálogo unas veces, aisladas otras) siempre han manifestado en su devenir histórico la riqueza de lo plural, el desborde de lo conectivo. No existe una deriva única de lo poético. Nunca se produjo una voz homogénea para toda nuestra tradición. Las tentativas de encerrar el lenguaje literario dentro de límites inamovibles han dado como resultado estructuras cerradas de pensamiento que trabajan en contra de la propia y esencial condición de la palabra.

Las personas que firmamos esta carta creemos firmemente en esta pluralidad poética heredada –a la que hemos tratado de contribuir activamente con nuestro propio trabajo– y por eso nos mostramos resistentes a cualquier forma de cierre normativo. Creemos necesario alzar un muro de contención ante actitudes que pretenden reproducir debates que «ya» no son legítimos –que, en realidad, nunca lo fueron– porque representan en sí mismos una agresión a esa misma pluralidad conquistada, al trabajo y legado creativo, teórico y vital de muchas poéticas y poetas precedentes y que recogen de manera natural el legado incuestionable de los padres de la modernidad poética: del romanticismo inglés y alemán al surrealismo pasando por Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé. Ha costado mucho desterrar de nuestro campo literario el cainismo y la exclusión. No vamos a consentir ahora que vuelvan a reproducirse estrategias envenenadas similares. El debate de poéticas es necesario, útil el contraste filosófico, intelectual, en torno a la creación, pero siempre en el marco de un respeto escrupuloso a la diversidad y el disenso.

Por todo ello queremos reivindicar como legítimo y propio de la(s) poética(s) panhispánica(s) actual(es) los siguientes elementos:

Escritura(s). En plural. Modos del lenguaje que se encuentran. Ningún programa prescriptivo. Huellas. Rescoldos a modo de conceptos, de cruces, de intuiciones. Ninguna tabla de la ley. No sabemos. Quizá sean un modo de operar, de practicar la literatura. Ese acontecimiento ignoto. No sabemos. Disparan la semilla de lo por hacer y de lo hecho. No sabemos. Mueven a la acción.

Tradicion(es). En plural. Linajes incrustados, desde siempre, en nuestra modernidad, en nuestra memoria literaria. Linajes que se activan y se iluminan desde el presente y de los que debemos hacernos merecedores. Como afirmó Eliot, la tradición «no se puede heredar, y si la deseas debes obtenerla con gran esfuerzo». Cada poeta se forja y construye su tradición, su propia cadena de ejemplos y magisterios, y este esfuerzo es en sí mismo un acto poético, una intervención en el mundo. Puede ocurrir –y de hecho ocurre– que este esfuerzo ponga a prueba nuestra capacidad de asunción cognitiva o de mera comprensión, incluso a lo largo de toda una vida de esfuerzo. La dignidad e inteligencia vitales consiste entonces en asumir esta discapacidad en vez de darle el formato autoexculpatorio de lo incomprensible, lo hermético, lo bárbaro y despreciable. Imposible simplificarla, esencializarla, despotenciarla a través de marbetes o etiquetas reductoras. Imposible normativizarla en interés propio, mediante operaciones espurias de exclusión o ninguneo. Voces habitadas para nuestro presente y nuestro futuro.

Heterodoxia(s). En plural. Nunca una lectura unívoca de lo poético, no podemos aceptar como obvio ni la desaparición del habla ni el habla homogeneizada. La palabra poética implica desborde, intersubjetividad, entramado conectivo, intersticio, complejidad. Y significa todo ello porque dialoga con lo humano.

Poética(s). En plural. No hay una poética una que convierta a las demás en otras. No hay norma, no hay centro natural o tácito. Queremos (re)afirmar y defender el deseo y la probada capacidad de convivencia de poéticas diversas que han demostrado en los últimos años su resistencia a la codificación. No precisamos para construir o apuntalar una identidad la negación del Otro. No vivimos la alteridad como amenaza, sino como nutriente y condición necesaria para la construcción de nuestra posible identidad colectiva y personal.

Hibridez y Diversidad(es). En plural. Creemos que la poesía no es mercancía, no es hija de la rentabilidad económica. Tampoco de las ideologías. La poesía es una multiplicidad de pájaros, aves raris, aves migratorias, que ponen su nido en lo alto, alejado del manoseo y voracidad de las alimañas y carroñeros. No podemos, por tanto, hablar de «una» poesía, sino de «poe-diversidad», en constante vuelo, en constante cruce, en constante mestizaje. Y no enjaulada, sino libre, puede ser del mundo, desde el mundo, con el mundo. Pero siempre «haciendo mundo».

Pensamiento(s). En plural. Desconfiamos de los falsos dualismos (razón y emoción, realismo e irracionalismo, público y privado, naturaleza y cultura…) en los que se ha querido encerrar lo poético. Se trataría, como dice Miguel Casado, de «ampliar la noción de pensamiento, extenderla a todos los movimientos de la mente, a uno y otro lado de la conciencia, a todos los movimientos interiores del lenguaje que de modo constante nos recorren y atraviesan». En definitiva: destacar el carácter desestabilizador y genésico de la palabra poética como apertura del pensamiento.

Realidad(es). En plural. La relación de lenguaje y realidad es compleja, porque ambas son complejas de por sí y más cuando se relacionan, influyen, comunican. Es simplista y equívoco detenerse en un estilo o propuesta, en una sola manera de abordar esa difícil exploración de la materia (humana y no humana) que llegará a ser poema.

Subjetividad(es). En plural. Sin menoscabo de que cada uno/a pueda o quiera llevar la voz poética adonde crea conveniente. Todas las formas de enunciación tienen sentido y no seremos nosotros quienes juzguemos la pertinencia de lo que cabe o de lo que debe desaparecer.

Emoción(es). En plural. No codificadas, no predeterminadas en un calculado ejercicio de causa-efecto practicado desde las inevitables limitaciones del poeta sino trascendidas y reveladas junto a él en un proceso que hermana escritura y lectura, que convierte al lector en agente activo y co-productor de sentido.

Lector(es). Recepciones. Por todo lo anterior reivindicamos el respeto a la inteligencia y creatividad lectoras, a la libérrima capacidad de sorprenderse y sorprendernos de aquel que generosamente se acerca a un texto para darle vida; a su derecho inalienable de que nada ni nadie se haga garante ni faro de sus emociones, su criterio, su infinita libertad.

Así, queremos reivindicar la convivencia de poéticas, la pertinencia del debate crítico, la belleza de la pluralidad como alimento de lo creativo. Y rechazamos de manera frontal cualquier estrategia de apropiación, simplificación o reduccionismo literario.

Y para que así conste lo firmamos en Madrid a 17 de mayo de 2011.


ADHESION A LA CARTA POR E-MAIL: Los que deseen adherirse a la Carta abierta en defensa de las pluralidades y convivencia poéticas, pueden enviar un correo indicando su nombre y apellidos, lugar de residencia (ciudad-país) y profesión ú ocupación o si lo prefiere sencillamente "lector" a: firmas.cartabierta@gmail.com

En estos momentos 245 personas (escritores, docentes, lectores) ya se han adherido. Ver en: http://cartabiertapluralidadespoeticas.blogspot.com/

KAYAC Y OTROS POEMAS, DE JORGE OLIVERA


La temporada poética continua. Se acerca casi a su fin entre la Feria del Libro y la inminencia de las vacaciones. Pero siguen llegando libros excelentes. Textos que demoran la venida del sosiego. En esta ocasión, el 31 de mayo a las 20 h en el Centro de Arte Moderno (Galileo, 52, 28015 Madrid) se presentó el libro Kayac y otros poemas del uruguayo Jorge Olivera (Amargord, 2011). El poemario cuenta con un prólogo de Eduardo Milán. Participaron, además del autor, Marcos Canteli, escritor, y Juan Soros, director de la colección Transatlántica en cuyo sello ha sido editado el libro.

Para todos aquellos que quieran acercarse a este libro les dejo un fragmento del prólogo de Milán y algunos poemas:

El problema es con el lugar. De ahí que lo imaginario ocupe un papel fundamental en la escritura de Olivera. Un lugar que no hay. Como en un efecto de rebote, elástico, resorteado, lo que no hay pasa al dominio del mito, protector de los no haberes. Olivera escribe desde un no haber. La presencia de su lenguaje es un efecto de memoria, una huella que no se pierde nunca. ¿Qué encarna ese no haber? Lenguaje del no haber, hay: es el lenguaje de la poesía desde la perspectiva del mito dominante de la moder-nidad: el mito de la ausencia. ¿Dónde está el mundo al que re-fiere ese lenguaje que debe dar cuenta de la ausencia? Está a caballo entre la imaginación y la realidad. Hombre de dos realidades es el hombre del exilio, una imaginaria. El lenguaje que atañe a esa realidad es el problema, el problema en tanto trabajo problemático, trabajo poético, tarea de adelantar o replegar el límite, la frontera

Eduardo Milán

Así,
el alba deja
un rastro que se pierde
un espejo que devuelve
el rostro desconocido,
ausente.

Así,
el sueño parece
un viaje que oxida la mano
dirige una plegaria
al dios esquivo
de los cines de barrio.

Remo en estrecha corriente
huelo el miesterio
hielo y carne,
sacudo las sienes.

Ahora,
desde una frontera lejana
una voz llega. Extremo del sueño
destino del kayac.

*

Río de hielo, kayac
que moldea el aire
símil fuego arde
brea encendida
agua en llamas.

Témpano de hueso
alimento natural
come carne mineral
cava savia núcleo.

Habló el ángel, cayó en llamas,
ceguera repentina, dobló las manos
rompió el aire, apagó historias.

En la azotea sonaron voces
enemigas en el sueño, desperté,
voces en bruma,
viento en papel
piel restante de kayac
que bebe por lo bajo
el cuerpo centímetro a piel,
río del orbe humano,
mapa de lo posible.

Corriente de agua entre hielo
rápidos del sentido, resuello
roca choca bloquea,
agua hielo carne.

Sonaron voces enemigas
helada ya, el agua de la conciencia
aún rema.

El kayac golpea, bracea enloquecido
cuerpo convertido en proyectil humano.

Un niño observa arder una casa.
Un hombre atraviesa en kayac el río de hielo.
Hemisferios públicos
líquido misterio del día.

*

cada noche muriendo lentamente frente a las pantallas
a los hospitales
a los balazos de una nueve milímetros
en la reunión cotidiana del ágora doméstica
ignorando cualquier alusión al areté herida
de guerreros cotidianos
sandokanes de todos los días
todos ellos
reconquistando mompracem


Jorge Olivera (Uruguay) es autor de Poemas del desierto de Mojave (1994), poemario que obtuvo el Premio Gerardo Diego, Labios del Poniente (2000), premio municipal de poesía de Montevideo y Mompracem (2002). Tiene editado un volumen de relatos titulado: La expedición al Dorado y otros cuentos (Montevideo, 1997). Sus textos han sido incluidos en las siguientes publicaciones: Antología de jóvenes poetas uruguayos (Montevideo, 2002), Salida de emergencia (Madrid, 2004), Nada es igual después de la poesía (Montevideo, 2005) y El amplio jardín (Antología de poesía uruguayo-colombiana, 2005). Ha publicado los ensayos: La cultura en el periodismo y el periodismo en la cultura (Montevideo, 2007, coautor) y su trabajo de tesis doctoral: Intrusismos de lo real en la narrativa de Mario Levrero (Madrid, 2009).

28010, DE MARTA AGUDO


Esta primavera sigue siendo un territorio fértil para la poesía. Nuevos poemarios hacen su aparición. Nuevas propuestas continúan expandiendo la pluralidad y diversidad de poéticas. En esta ocasión nos detenemos en el excelente libro de Marta Agudo titulado "28010" (editado en Calambur). Poemas en prosa que disparan reflexiones y nos ubican en los límites mismos de la palabra, en la articulación del pensamiento como materia y lugar. Serían muchos los poemas que podríamos escoger de este libro, pero me gustaría presentar tres de ellos a modo de invitación a su lectura. Espero que os interpelen tanto como lo han hecho a mí:

I.

La sintaxis, la herencia, variaciones del tiempo... ¿Se hereda la estructura mental de lo escuchado? ¿Hacia dónde, pues, trazar la fuga?

II.

Y en el origen qué fue: ¿el verbo o el nombre? El primero hizo al segundo y éste para afirmarse empleó un procedimiento negativo: si "no planta", si "no perro", si "no ojo"...; expectativa hasta que el adverbio "sí" pudo ser enunciado. Después el resto de partículas: "antes", "hasta", "no obstante", "todavía". Repetición tras repetición para ir creando oraciones: llanura...

III.

...en la que tenderse a balbucir. La cortesía verbal o dejar que me comprendan. No condenaré, pero tendré que hablar, y tras la voz y mis gestos el juicio ajeno. Brújulas, miradas que repercuten en círculos ascendentes. Te aíslas o cedes, te retraes y letras que te defiendan. No hay tensión más continua que los otros.


Para quién no la conozca digamos que Marta Agudo (Madrid, 1971) es licenciada y doctora en Filología Hispánica. Ha publicado el libro de poemas Fragmento (Celya, 2004). Coeditora junto a Carlos Jiménez Arribas de Campo abierto. Antología del poema en prosa en España (1990-2005) (DVD, 2005), ha coordinado con Jordi Doce el volumen Pájaros raíces. En torno a José Ángel Valente (Abada, 2010). Imparte clases de poesía en Hotel Kafka y es miembro del consejo de redacción de la revista Nayagua. Entre 2004 y 2008 dirigió la colección de poesía y pintura "El Lotófago" de la Galería Luis Burgos.

ASAMBLEAS POPULARES PARA CONTINUAR CON EL MOVIMIENTO 15 DE MAYO

Las vecinas y vecinos de Acampada Sol, proponemos que el sábado 28 de mayo, a las 12:00 horas, se organice en cada barrio, pueblo o región de la Comunidad de Madrid una asamblea vecinal con el fin de crear un espacio local de propuestas, convivencia y reflexión. Ver en: http://madrid.tomalaplaza.net

Todas las conclusiones que se extraigan en cada barrio se compartirán en la Asamblea Popular de Madrid, el día 29 de mayo.

Os sugerimos el orden del día para comenzar a trabajar:

Evolución de recursos
Necesidades
Propuestas de actuación

Estos son los lugares que ya tienen la convocatoria confirmada, si falta tu barrio/pueblo, envía un mail para que se añada la convocatoria.

Alcobendas: Plaza del Ayuntamiento
Alcorcón: Ayuntamiento
Aluche: Plaza delante del Carrefour
Aranjuez: Plaza de la Constitución
Arganzuela: Parque de Arganzuela
Barajas: La Calabaza
Batán: Plaza de Rosario
Bº de la Concepción: Plaza de la virgen del Puerto
Bº del Pilar: Teatro Madrid
Bº Prosperidad: Plaza de Prosperidad
Carabanchel: Plaza de Oporto.
Chamberí: Plaza del 2 de Mayo
Chueca: Vázquez de Mella
Colmenar Viejo: Plaza del Pueblo
Elipa: Plaza del Dragón
Getafe: Plaza de España
Guindalera: Plaza de toros
Hortaleza: Auditorio de Hortaleza
Lavapiés: Plaza de Agustín Lara
Leganés: Plaza de España
Madrid de los Austrias (La Latina): Plaza Puerta de Moros
Majadahonda: Plaza de la Constitución
Manzanares el Real: Plaza del Ayuntamiento
Moncloa-Aravaca: Templo de Debod
Moratalaz: Plaza del Encuentro
Móstoles: Plaza Pradillo
Pozuelo: Plaza del Ayuntamiento
Retiro: Mariano de Cavia
Rivas-Vaciamadrid: Plaza del Ayuntamiento (Rivas Centro)
S.L. Escorial: Parque Terreras
Salamanca: Plaza Felipe II
San Blas: Salida Metro Las Rosas
Tetuán: Plaza de la Remonta
Torrejón: Plaza de España
Usera: Junta del Ayuntamiento
Vallecas: Paseo Federico García Lorca
Vallecas Puente: Plaza de Pedro Laborde
Vicálvaro: ____________
Villaverde Alto: Paseo Alberto Palacio
Villaverde Bajo: C/Berrocal

asambleas populares

¡DEMOCRACIA REAL YA!


Vivimos tiempos de afrenta, de necesaria rebelión. La poesía no puede sentirse ajena a este contexto. Por eso quiero animar a todo el mundo a visitar la web del movimiento ¡DEMOCRACIA REAL YA! que desde ayer, 15 de mayo, se ha instalado en nuestras vidas de manera esperanzadadora. Aquí tenéis su web: http://democraciarealya.es/

Pero para los despistados o, simplemente, perezosos me gustaría recoger el listado de propuestas y medidas que esta plataforma de la sociedad civil ha puesto encima de la mesa. Se trata de un desafío que nos afecta a todos. Son las siguientes:

Estas son algunas de las medidas que, en cuanto ciudadanos, consideramos esenciales para la regeneración de nuestro sistema político y económico. ¡Opina sobre las mismas y propón las tuyas en el foro!

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

- Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. - Sanciones específicas por dejación de funciones.
- Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.
- Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
- Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.
- Reducción de los cargos de libre designación.

2. CONTRA EL DESEMPLEO:

- Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).
- Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.
- Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.
- Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.
- Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:

- Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.
- Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.
- Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:

- Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.
- Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.
- Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.
- Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.
- Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.
- Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.
- Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:

- Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.
- Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.
- Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.
- Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.
- Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:

- Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.
- Eliminación de las SICAV.
- Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.
- Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.
- Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:

- No al control de internet. Abolición de la Ley Sinde.
- Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.
- Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.
- Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.
- Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.
- Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.
- Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR

DIVERSIDADES: ANTONIO MÉNDEZ RUBIO, RAMÓN ANDRÉS Y JUAN MANUEL MACÍAS


Mayo nos sigue regalando libros espléndidos. Demostraciones de hasta qué punto la poesía española última es heterogénea, rica, diversa. Alejada de dogmáticos cerramientos estéticos. Me gustaría traer hoy tres poemarios interesantes, tres muescas en este camino plagado de hibridez, subversión, desborde y experimentación.

De ANTONIO MÉNDEZ RUBIO un poema de su último libro Siempre y cuando (Madrid, Abada, 2011):

SOBRE LA MUERTE DE OTROS

Sobre la muerte de otros
ponemos nuestras sombras nuevas,
flores de azahar, el agua
que dejó el cuenco vacío
porque sí, canela molida, brusca,
de la que ya no pende
-¿dónde la han puesto?...

Se habla del fin. Y poco más:
la última condición y la primera
piedra
vuelta hacia el mundo

Antonio Méndez Rubio nació en Fuente del Arco, Badajoz, en 1967. Ha participado en diversos espacios de acción colectiva como Cultura y Revolución, CGT o el Foro Social de las Artes. Sus libros de poesía, desde El fin del mundo (Premio Hiperión 1995) a Por más señas (Premio Ojo Crítico de Radio Nacional de España 2005), se recogen en Todo en el aire (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2008). Ha publicado diversas antologías. Es autor de ensayos sobre poética y sociedad, destacando entre los últimos La desaparación del exterior (2011).



De RAMÓN DE ANDRES algunos aforismos de su libro Los extremos (Lumen, 2011):

Los antiguos concibieron la escritura como un fármaco de la memoria. Escribir para recordar que acaso nunca fuimos.

*

La autoconciencia es un confinamiento.

*

La idea de eternidad sólo puede concebirla un pensamiento tiránico, reacio a la vida.

*

El cerebro tiene un margen de error; el corazón, no.

*

El temor a ser suplantados nos asegura un lugar en el mundo.

*

Tener la duda como forma de razón.

*

Cuando no encuentro el hogar, vivo en el interior de mi intemperie.


Ramón Andrés (Pamplona, 1955) es autor de numerosos escritos musicales y literarios. Entre sus libros sobre música están el Diccionario de instrumentos musicales. Desde la Antigüedad a J. S. Bach [prólogo de John Eliot Gardiner] (1995/2001/2009), W. A. Mozart (2003/2006), Johann Sebastian Bach. Los días, las ideas y los libros (2005), El oyente infinito. Reflexiones y sentencias sobre música (De Nietzsche a nuestros días) (2007), y El mundo en el oído. El nacimiento de la música en la cultura (2008). Pertenecen a un terreno literario y ensayístico Tiempo y caída. Temas de la poesía barroca [2 vols.] (1994), Historia del suicidio en Occidente (2003), y No sufrir compañía. Escritos místicos sobre el silencio (siglos XVI y XVII) (2010). Entre los libros de poemas cabe citar La línea de las cosas (1994) y La amplitud del límite (2000), además de la obra aforística Los extremos (2011). Asimismo, ha dedicado su labor a ediciones de autores como Gabriel Bocángel (Sonetos completos, 1986), Diego de Torres Villarroel (A la cola del mundo, 2004) y Juan Eusebio Nieremberg (Oculta filosofía. Razones de la música en el hombre y la naturaleza, 2004). A este mismo apartado pertenece la Antología poética del romanticismo español (1987). Ha traducido a escritores muy diversos, como Dylan Thomas (Bajo el bosque lácteo, 1997) y Jean de La Bruyère (Los caracteres (2004). En su relación de títulos se halla también el cuento infantil La comba mágica (2010). Algunos de sus escritos, a modo de ensayos, han formado parte de catálogos de arte, literatura y música, caso de Los luthiers españoles (1988) y Visiones del Quijote (2005).



Y de JUAN MANUEL MACÍAS, un poema de su libro Tránsito (DVD, 2011):

CADENCIA

Vinieron los desiertos
gritando
para besar el filo de los párpados.

Pudiera ser la sangre
una partitura en blanco.
Y el corazón vagaba por sus márgenes
arrancándose las tardes una a una.

O tal vez la esperanza
un tardío paso de baile
desarbolado sobre el calendario.

Pudiera ser el miedo
la habitación de un hotel
momentos antes de mudar de ángel.

Era tanta la cólera o el llanto
que todas las agujas solidarias
marchaban como un sueño
a clavarse en los ojos del piano.

Juan Manuel Macías (Cartagena, 1970) es filólogo, helenista, traductor y tipógrafo. Colabora en diversos medios escritos relacionados con el mundo clásico con artículos y traducciones de poesía griega. Tiene publicados la traducción y edición de las poesías de Safo (DVD Ediciones, 2007) y los libros de poemas Azul de enero (Vitruvio, 2003) y Tránsito (DVD Ediciones 2011). Mantiene la página web de DVD Ediciones y coordina su sección de firmas invitadas.

RITUAL EN VALENCIA: VÍKTOR GÓMEZ Y ENRIQUE FALCÓN


El pasado 5 de mayo presenté en Valencia RITUAL. Lo hice junto a Óscar Curieses que también presentaba su excelente y desasosegante DENTRO. Nos acompañaron Víktor Gómez y Enrique Falcón. También Miguel Morata, librero de PRIMADO y Miguel Ángel Curiel, que andaba por allá visitando a los amigos. Es difícil resumir dos días tan intensos. Generosidad, complicidad poética, discusiones apasionadas sobre el sentido de la escritura en tiempos de afrenta. Y un modo de entender la creación desde la herida.



A propósito de estos días (horas, en realidad) el poeta Víktor Gómez (cuyo blog recomiendo de forma encendida: http://viktorgomez.blogspot.com/) ha escrito un texto que me gustaría transcribir aquí. Dice así:

POBREZA (XXXIII)

se abre noche: Reyno
Óscar Curieses

¿a qué llegaste desde el golpe póstumo de tu escritura?
Ernesto García

La lentitud es su fuerza, no buscan más de lo que no se busca
Miguel Ángel Curiel


es hermoso dormir sobre el libro
respira -expira- lo visual
el amor es una espada su reflejo
no puede retenernos
al vivo sobre el muerto al muerto
sobre los muertos
espalda del mundo no puede sostenerte
las verdades callan
hay claridad no un camino de regreso
-cuántas piedras- al corazón
mi ojo está sucio
no ha descansado en la lentitud
nada le retiene en la libertad

desde lo frágil, canto
dentro de un adentro exiliado
una oscuridad alumbra

Víktor Gómez
(Del libro work in progress, Pobreza)



Me gusta pensar que los libros de poética lejos de buscar respuestas, intentan formular preguntas insistentes, proyectivas, capaces de desestabilizar un sistema de pensamiento y llevarlo hasta sus límites. A fin de cuentas la escritura poética, por encima de otras consideraciones, implica (activa o pasivamente) una cierta tensión del lenguaje, una (re)semantización de sus posibilidades expresivas. Pues bien, con este texto el poeta valenciano Enrique Falcón dibuja una de esas preguntas esenciales que, de vez en cuando, golpean el panorama intelectual de un país: ¿es factible pensar y hacer posible, desde estrategias divergentes, la constitución de producciones culturales —en concreto, literarias— que resulten ser inasimilables para la constelación ideológica que hoy diseñan culturalmente nuestras modernas sociedades de control? Difícil respuesta. Este volumen planea sobre sus claves, sus inconsistencias, sobre la ramificación de cuestiones secundarias que acompañan, ineludiblemente, esta gran duda. Las prácticas literarias del conflicto comprometen al lector en una toma de postura, un (auto)cuestionamiento íntimo y subjetivo de las concepciones desde donde se lee o escribe. No existe este texto fuera del juego social y fuera del campo literario entendido en su acepción bourdoniana. Pero vayamos más despacio. Considero que el alcance de estas propuestas (prácticas) ha de buscarse en el corazón mismo del discurso en torno al Poder. A nadie se le escapa que, como muy bien nos recuerda el antropólogo político Ted C. Lewellen siguiendo las enseñanzas de Foucault: «El poder no es un asunto de intención consciente o toma de decisiones. Foucault busca conocer cómo funcionan las cosas en el nivel corriente de subyugación, en el nivel de aquellos procesos continuos e ininterrumpidos que someten nuestros cuerpos, gobiernan nuestros gestos, dictan nuestros comportamientos, etc.» Este poder dominante es inherente al discurso en sí mismo, porque el discurso determina lo que es o no verdad. Así, el verdadero poder no reside en la presidencia, la policía o los burócratas, sino en el sistema escolar dentro del cual somos socializados, la profesión médica que controla nuestra salud, la profesión psiquiátrica que determina lo que es ser psicológicamente normal. El Poder es un asunto de mayor envergadura y sutilidad que contamina seminalmente casi todas las parcelas de la vida privada y pública, del mundo artístico y político. De ahí que, a pesar del escaso aprecio que el propio Falcón parece sentir por ciertas veleidades posmodernas (llega, incluso, a concluir: La llamada «cuestión posmoderna» no existe, salvo como anécdota en la historia de las estrategias de distracción del logos capitalista. Seguimos siendo, enteramente, modernos”), su engranaje ideacional participa, creo yo, de esta visión plural y multiforme de lo coercitivo, y por extensión afecta a sus estrategias de resistencia. En sus “Siete calas sobre poesía política” asistimos a la problematización de las caras del binomio poder capitalista vs. estéticas resistentes. La voz de Falcón se presenta de un modo desencializador, fuertemente crítica respecto a la tradición hispana de poesía social (como, por ejemplo, en las Cuatro Tesis de Mayo, reivindicando lo íntimo, su no orientación hacia los pobres, su rechazo de la figuración normativizada, y su carácter no de transformación inmediata, sino como semillero de un humus conceptual contrahegemónico en su sentido gramsciano). La voz de Falcón entremezcla el acento ensayístico con el quehacer puramente simbólico (literario) e, incluso, la proclama activista. La voz de Falcón se muestra (inter)penetrada por los golpes de la historia social, desdibujando las distancias entre la realidad y la ficción. Y avanza. En las secciones En este tiempo y No doblar las rodillas (1991-2006) va desgranando una serie de acontecimientos transustanciados en materia textual. No hay distancias entre la realidad y la literatura, entre la vida y la metáfora. Ahora bien, no se trata de una visión objetivista, materialista, sino a la manera de Edgar Morin: «De este modo importa no ser realista en un sentido trivial (adaptarse a lo inmediato), ni irrealista en el mismo sentido (sustraerse de las coacciones de la realidad); lo que conviene es ser realista en el sentido complejo del término: comprender la incertidumbre de lo real, saber que existe una porción de lo posible aún invisible en lo real.» Y para transformar esta porción invisible de lo real se apoya en la musculosa poesía latinoamericana del siglo XX, en aquella que directamente desciende de las barbas de Whitman (Roque Daltón, Ernesto Cardenal, algunos pasajes de Roberto Juarroz…), también en las vanguardias históricas, en Celan, en la literatura escrita desde el abismo.

Enrique Falcón es un teórico furioso e incesante. No renuncia a nada. No sacrifica nada. Todo está sujeto a impugnación. Y al arbitrio de la consciencia, sabedor que ésta tampoco permite identificar “verdades absolutas”. La literatura para él es un ejercicio de desborde. Frente a poéticas falsas e ingenuamente realistas, más proclives a la mansedumbre que a la resistencia. Frente a los discursos metalingüísticos, enroscados en el lenguaje como objeto, desmaterializado, desconectado del pulso de la historia. Frente a las poéticas políticas que renuncian a la estética y se apoyan en lo puramente informativo. Frente a las concepciones impresionistas y autónomas del texto, (des)hilachadas de la coyuntura social... Todo cabe en la palabra de la herida, desde donde es posible también hablar la palabra de los vínculos.



Tanto la foto de entrada como este montaje es obra de Alejandro, que estuvo en la presentación. Muchas gracias a su trabajo e interés.